
Después del 7-1 de Alemania sobre Curazao, el cruce entre España -campeón de Europa- y otro debutante, Cabo Verde, sugería una dosis similar.
Pero no. La falta de frescura de La Furia, que provocó algunas tapadas del meta Vozinha, pero sin llegar a un asedio feroz, expuso la falta de ideas del equipo de Luis de la Fuente. Un 0-0 fuera de todo cálculo, pero consonante con los escasos triunfos hispanos después de la corona de 2010. Los ingresos de Yamal y Olmo para destrabar el puzzle en los últimos 25′ no surtieron efecto y el marcador no se movió.
Luego, el 1-1 entre Uruguay y Arabia Saudita exigió a fondo a La Celeste. El empate llegó sobre final (Araujo, 80′), eso después de un rebote que dio el golero Al-Owais, quien había atajado bastante. Arabia estaba arriba desde el cierre del primer tiempo (Al-Amri, 40′), también aprovechando una pelota que el golero Muslera dejó botando.
Los empates en el grupo H abren cancha a la incertidumbre: Uruguay quizás merecía más, pero sólo empató. Se esperaba contundencia de España, debió conformarse con un punto. ¿Una serie que se abre y puede pasar cualquiera?
La jornada del lunes dejó otras dos igualdades: Bélgica y Egipto (1-1, un buen partido, de ida y vuelta), Irán y Nueva Zelanda (2-2).
Lo que viene, el súper martes. Se estrena el campeón Argentina (21 hrs, vs Argelia, que vuelve tras 12 años al Mundial). Antes (15 hrs), el vicecampeón Francia se medirá con Senegal. ¿Podrán los favoritos plasmar esa condición en cancha? Entre uno y otro juego, Noruega-Irak (18 hrs). Y a la medianoche, Austria frente a Jordania.
