El organismo rector del fútbol europeo acudió a tribunales de Estados Unidos para obtener documentos y testimonios que podrían sustentar una eventual denuncia penal en Suiza contra el presidente de la FIFA por presunta mala gestión financiera.

La disputa entre la UEFA y la FIFA escala a un nuevo nivel. El organismo rector del fútbol europeo recurrió este jueves a tribunales federales de Estados Unidos para intentar obtener documentos y testimonios relacionados con el fallido proyecto impulsado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para transferir parte de los derechos comerciales del fútbol mundial a una nueva sociedad.

Según documentos judiciales, la UEFA estudia utilizar esas pruebas para sustentar una eventual denuncia penal en Suiza contra Infantino y otros funcionarios o asesores vinculados a la operación.

El proyecto contemplaba trasladar derechos comerciales asociados al Mundial masculino, el Mundial femenino y el Mundial de Clubes a una nueva entidad denominada FIFA Forward Enterprise (FFE).

Una operación de US$4.200 millones bajo sospecha

En el centro de la controversia aparece un grupo de inversores encabezado por Thrive Capital Management, fondo de inversión estadounidense fundado por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump.

El plan contemplaba que los inversores desembolsaran aproximadamente US$4.200 millones por el 20% de la nueva empresa, otorgándoles una participación financiera permanente en un negocio que concentraría algunos de los activos comerciales más importantes del fútbol mundial.

La UEFA cuestiona especialmente la forma en que se habría estructurado y valorado la operación.

En una presentación judicial de 56 páginas, sus abogados sostienen que la valoración implícita de la nueva sociedad habría alcanzado unos US$20.000 millones, pero que ese precio no habría sido determinado mediante una subasta abierta y competitiva ni mediante una valoración independiente.

El organismo europeo plantea que los términos de la operación podrían haber sido perjudiciales para la FIFA y sus asociaciones miembro, y advierte que los antecedentes recopilados podrían servir para una acción penal en Suiza bajo el artículo 158 del Código Penal de ese país, relacionado con la gestión desleal.

La UEFA apunta a documentos y testigos en Estados Unidos

La solicitud presentada ante un tribunal federal de Manhattan busca autorización para obtener información de FIFA (AMERICAS), Inc. y FWC2026 US, Inc., entidades vinculadas a la FIFA y con presencia en Florida.

La UEFA considera que esos organismos podrían conservar documentos y contar con personas que tuvieron conocimiento directo de cómo se diseñó, estructuró, valoró y promovió el proyecto.

El organismo europeo también presentó una solicitud ante un tribunal federal del sur de Florida y busca información relacionada con Thrive Capital Management.

La legislación estadounidense permite, bajo determinadas condiciones, solicitar asistencia judicial para reunir pruebas que puedan ser utilizadas en procedimientos judiciales desarrollados o previstos en otros países.

Un proyecto que terminó en agosto

El plan de Infantino fue abandonado el 1 de agosto, después de que sus detalles se filtraran y provocaran una fuerte oposición dentro del fútbol internacional.

Dos días después, la UEFA advirtió a la FIFA que debía conservar toda la documentación relacionada con la operación y que no debía destruir, ocultar ni modificar materiales que pudieran resultar relevantes para futuras acciones legales.

La UEFA sostiene que el proyecto fue presentado como una estrategia para aumentar el potencial comercial de la FIFA. Sin embargo, sus abogados cuestionan que pudiera haber terminado otorgando a un grupo reducido de inversores una participación permanente en activos estratégicos del organismo.

Por ahora, Infantino no ha sido acusado formalmente ni condenado por ningún delito, y la eventual denuncia penal en Suiza todavía no ha sido presentada.

La FIFA y Thrive Capital fueron contactados para conocer su posición frente a las acusaciones y las solicitudes judiciales.

El caso abre así un nuevo y delicado frente entre la UEFA y la FIFA, justo después del fracaso de uno de los proyectos financieros más ambiciosos impulsados durante la presidencia de Infantino.

Por Editor