Megasequía en Chile: lluvias extremas no necesariamente acabarán con la crisis hídrica nacional

Las últimas semanas en Chile han sido muy lluviosas y eso nos puede hacer olvidar el hecho de que aún estamos en un periodo de sequía prolongada. Te mostramos el estado actual del país.

Durante las últimas semanas las lluvias llegaron a Chile centro-sur con gran intensidad. Una tendencia que viene desde el invierno de 2023 donde, después de casi 15 años, tuvimos un año en números azules con respecto a la lluvia.

Sin embargo, pensar que la larga megasequía se ha terminado es algo no muy realista. En este artículo repasaremos algunos datos con respecto a los déficit de precipitación en los últimos años.

Monitoreando la sequía

Para monitorear la sequía meteorológica se pueden utilizar múltiples parámetros en distintas escalas de tiempo. Uno de ellos es el índice SPEI (Standardised Precipitation-Evapotranspiration Index, en inglés) que da cuenta de la sequía producida por déficits de precipitación y aumentos de temperatura, dado que considera la evapotranspiración.

Usando los resultados del monitor de sequía del Centro del Clima y la Resiliencia, se puede hacer seguimiento del SPEI a nivel nacional o a escala de estación meteorológica. En este caso, miraremos la evolución de la sequía en PetorcaRegión de Valparaíso.

Anomalías de precipitación (mapas) en los años 2023 y 2024, series de tiempo de la estación Petorca y anomalías de temperatura (mapas insertos).

Comenzando con los déficits de precipitación durante el último año y lo que va de 2024, se puede ver que si bien en 2023 la precipitación estuvo por sobre lo normal en gran parte de la zona central (mirar por ejemplo zonas de precordillera entre la Región Metropolitana y el Maule), no fue el caso en el norte de la Región de Valparaíso y al norte. En 2024 ha sido una historia diferente. Y si bien estos datos no contienen el lluvioso junio que se está viviendo, ya muestran anomalías positivas en todo Chile provocadas principalmente por las lluvias durante mayo.

Otra cosa importante, es que en ambos periodos la temperatura máxima tuvo anomalías positivas. Esto implica más evaporación y, por lo tanto, pérdida de disponibilidad de agua que será considerado en el cálculo del SPEI.

Si miramos el SPEI a 6 meses, se puede ver que hay valores negativos indicativos de una sequía en la zona central, pero si miramos más hacia el sur, el SPEI está en valores normales o incluso positivos. Si se estira la mirada hasta el SPEI de 12 meses, se logra ver la señal entregada por el año 2023 y el comienzo lluvioso de 2024 en la zona centro y sur. En Petorca, en cambio, los valores siguen negativos.

Lo peor de la megasequía en Chile es que además de su impresionante extensión territorial, afectando prácticamente a todo el país, es su extensión temporal; desde 2010 aproximadamente. Por esta razón es que debemos mirar indicadores de mayor extensión.

A medida que se obtienen valores de SPEI de mayor extensión peor es la situación. En Petorca, por ejemplo, con el SPEI-24 se obtiene un valor correspondiente a Sequía, con el SPEI-36 se obtiene un valor de Sequía Fuerte, mientras que con el SPEI-48 un valor de Sequía Extrema

Lo observado en Petorca es extrapolable a buena parte de la zona centro y sur de Chile. En la siguiente figura es posible ver cómo los valores de sequía están en rango de Sequía Fuerte a Extrema en gran parte del país.

Con esto la idea es enfatizar en la importancia de seguir combatiendo la sequía a pesar de las intensas precipitaciones de las últimas semanas. Además, también resalta el hecho de que, en el contexto de una sequía tan grande como la megasequía, se pueden tener episodios de lluvia extrema.

Los valores presentados aquí cambiarán luego de que se computen los valores de precipitación registrados en junio, sin embargo, no alterarán las conclusiones obtenidas de manera significativa.