El primer ministro israelí defendió ante una Asamblea General marcada por la salida de delegados la ofensiva de Israel en Gaza y rechazó las acusaciones de genocidio. Mahmoud Abbas, en un discurso por video, acusó a Israel de impulsar el desplazamiento de palestinos y pidió avanzar hacia una solución de dos Estados.

NUEVA YORK — El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, rechazó el jueves ante la Asamblea General de Naciones Unidas las acusaciones de genocidio contra Israel por su ofensiva en Gaza y afirmó que su país está actuando en defensa propia.
“Acusarnos de genocidio es la mayor mentira del siglo”, dijo Netanyahu durante un discurso marcado por la salida de decenas de delegados de la sala cuando comenzó a hablar.
El mandatario sostuvo que Israel no tuvo otra alternativa después del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, en el que murieron unas 1.200 personas en Israel y otras 251 fueron tomadas como rehenes, según autoridades israelíes. Israel lanzó posteriormente una ofensiva militar en Gaza que ha dejado decenas de miles de palestinos muertos, de acuerdo con las autoridades sanitarias del territorio, que no distinguen entre combatientes y civiles.
Netanyahu afirmó que Israel está luchando para impedir que sus enemigos lleven a cabo ataques contra su población y acusó a sus críticos de difundir una versión falsa sobre las acciones de las fuerzas israelíes.
“En defensa propia, Israel también está defendiendo a muchos de los países cuyos delegados acaban de abandonar esta sala”, afirmó.
La intervención se produjo en medio de una creciente presión internacional sobre el gobierno israelí por la situación en Gaza y mientras Netanyahu se prepara para las elecciones generales del 27 de octubre.
Delegados abandonaron la sala
Cuando Netanyahu llegó al estrado se produjeron abucheos y una salida masiva de representantes diplomáticos. El presidente de la Asamblea General, Khalilur Rahman, pidió reiteradamente mantener el orden.
Netanyahu calificó de “cobardes morales” a quienes abandonaron el recinto y llegó a invitar a otros delegados a hacer lo mismo.
La escena dejó buena parte de los asientos visibles vacíos durante el discurso, según Associated Press.
El primer ministro también defendió la ofensiva israelí contra Irán y agradeció al presidente estadounidense Donald Trump por el respaldo a Israel. Netanyahu sostuvo que la decisión de atacar a Irán fue necesaria para enfrentar a lo que describió como una amenaza para Israel y para otros países.
Trump y Netanyahu mantienen una estrecha relación política, aunque la visita del primer ministro israelí a Nueva York fue especialmente breve este año. Reuters informó que Netanyahu permaneció en Estados Unidos menos de ocho horas y que no tenía previsto reunirse con Trump durante su estancia.
Netanyahu enfrenta elecciones
El discurso también tuvo una dimensión política interna. Israel celebrará elecciones el 27 de octubre, y Netanyahu enfrenta una contienda electoral disputada entre los bloques que lo apoyan y sus opositores.
Reuters señaló que la intervención en Naciones Unidas ocurre en un momento particularmente relevante para el futuro político del primer ministro. Reuters
Netanyahu presentó ante la Asamblea General los resultados militares de Israel como una demostración de que el país puede enfrentar simultáneamente amenazas provenientes de distintos grupos y países de la región.
También defendió las políticas de su gobierno en Cisjordania y rechazó las críticas internacionales contra Israel.
Abbas denuncia desplazamiento y destrucción
Horas antes, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, se dirigió a la Asamblea General mediante un mensaje pregrabado después de que Estados Unidos negara visas a la delegación palestina para asistir personalmente a la reunión.
Abbas acusó a Israel de llevar adelante una política destinada a desplazar a los palestinos y calificó la situación en Gaza y Cisjordania como parte de un “plan colonial” que, según afirmó, busca impedir la creación de un Estado palestino.
También denunció las muertes, la destrucción y el desplazamiento de población provocados por la guerra en Gaza.
Abbas pidió a la comunidad internacional avanzar hacia una solución de dos Estados y reclamó garantías para la permanencia de los palestinos en Gaza y Cisjordania.
La Asamblea General había autorizado que Abbas interviniera por videoconferencia después de que Estados Unidos rechazara nuevamente conceder visas a la delegación palestina.
Una disputa también jurídica
Israel rechaza las acusaciones de genocidio y sostiene que sus operaciones militares tienen como objetivo a Hamás y otros grupos armados, no a la población palestina.
Al mismo tiempo, Israel enfrenta procedimientos internacionales relacionados con la guerra. Netanyahu es objeto de una orden de arresto de la Corte Penal Internacional por presuntos crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, acusaciones que Israel rechaza. La cuestión del genocidio contra Israel, por separado, es objeto de un proceso ante la Corte Internacional de Justicia iniciado por Sudáfrica.
Las acusaciones y procedimientos internacionales forman parte de una disputa jurídica todavía en desarrollo y no equivalen por sí mismos a una sentencia definitiva sobre las responsabilidades alegadas.
La intervención de Netanyahu dejó expuestas las profundas diferencias entre Israel y buena parte de la comunidad internacional sobre la guerra en Gaza, mientras Abbas volvió a reclamar una salida negociada basada en la creación de dos Estados.
