Las víctimas se encontraban en el andén de la ciudad de Dnipró cuando un dron impactó en la zona, donde había un tren detenido. Las autoridades ucranianas informaron de varios heridos, mientras Rusia aseguró haber derribado cientos de drones lanzados contra la región de Moscú.

Al menos 13 personas murieron y varias más resultaron heridas este jueves después de que un dron ruso alcanzara el andén de una estación ferroviaria en Dnipró, en el centro-este de Ucrania, donde había un tren detenido, según informaron las autoridades ucranianas.

El gobernador de la región de Dnipropetrovsk, Oleksandr Ganzha, comunicó el balance de víctimas a través de Telegram. En un primer reporte, señaló que al menos cinco personas habían resultado heridas, mientras que la Policía Nacional de Ucrania elevó posteriormente esa cifra a un mínimo de diez.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó el ataque de «horrible» y afirmó que el impacto se produjo en un andén donde se encontraban un tren de cercanías y otro de pasajeros.

Por su parte, Oleksandr Pertsovsky, responsable de la compañía estatal Ferrocarriles Ucranianos, indicó que antes del ataque se había emitido una alerta por amenaza elevada. Sin embargo, explicó que todavía había numerosas personas en el andén cuando se produjo el impacto.

El ataque vuelve a poner de relieve los riesgos que afronta la infraestructura ferroviaria ucraniana, fundamental para el transporte de pasajeros y el desplazamiento de civiles en medio de la guerra con Rusia.

Según datos del operador ferroviario nacional citados por AFP, durante septiembre los pasajeros tuvieron que ser evacuados de más de 5.800 servicios ferroviarios debido a las amenazas de ataques con drones.

Rusia denuncia una ofensiva masiva de drones ucranianos

En paralelo, las autoridades rusas informaron de una amplia ofensiva con drones ucranianos contra la región de Moscú durante la noche del miércoles y la mañana del jueves, mientras la capital rusa acoge una cumbre Rusia-África.

El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, afirmó en Telegram que 613 aeronaves no tripuladas se dirigieron hacia la región. Según su versión, la mayoría fueron interceptadas por los sistemas de defensa aérea y 231 resultaron destruidas durante su aproximación a Moscú.

Las cifras fueron difundidas por las autoridades rusas y no se aportaron en el texto original elementos de verificación independiente que permitan confirmar el número total de drones lanzados o neutralizados.

Los ataques con drones de ambos bandos se han intensificado en los últimos meses, en una dinámica que mantiene bajo presión a las infraestructuras y a la población civil, tanto en Ucrania como en territorio ruso.

Zelenski reclama una respuesta de Estados Unidos y Europa

Tras el ataque en Dnipró, Zelenski sostuvo que la ofensiva demuestra la necesidad de adoptar medidas más firmes frente a la escalada rusa. El mandatario pidió acciones de Estados Unidos y de los países europeos para responder a los ataques.

El presidente ucraniano también ha cuestionado un acuerdo anunciado a comienzos de octubre entre Donald Trump y Vladímir Putin para flexibilizar determinadas sanciones contra Moscú y permitir el suministro de diésel ruso a los mercados internacionales.

Las diferencias sobre las sanciones y la continuidad de los ataques se mantienen como parte de un escenario diplomático complejo, en el que los esfuerzos para reactivar las negociaciones de paz todavía no han producido un avance decisivo.

Conversaciones de paz previstas para noviembre

El domingo, Zelenski afirmó que Ucrania, Estados Unidos y Rusia tienen previsto celebrar conversaciones trilaterales en noviembre, con el objetivo de reactivar el diálogo, actualmente estancado.

La nueva ronda diplomática se plantea en un contexto marcado por los ataques contra infraestructuras, las denuncias de ambas partes y la ausencia de un acuerdo que permita poner fin a la guerra.

Por ahora, no se han detallado en la información de origen las condiciones concretas de las conversaciones ni los posibles resultados que podrían alcanzarse. Mientras se perfilan los contactos diplomáticos, los ataques continúan y la población civil sigue expuesta a sus consecuencias.

Por Editor