Cuando una selección se mide con un rival como Francia tiene que exponer elementos diferenciadores para superarlo. Siendo un equipo «correcto» no alcanza. Si al frente está el actual vicecampeón mundial, ningún detalle puede quedar al margen y tanto la planificación como la ejecución deben ser perfectas. 

En el inicio de los cuartos de final y tras un primer tiempo sin grandes luces, opaco incluso y con Mbappé perdiendo un penal (25′), Francia se terminó imponiendo hasta con comodidad a Marruecos. Sin el goleador Saibari, reciente fichaje del Bayern Munich, los Leones del Atlas no llegaron hasta el portero Maignan, mientras los galos no lucían explosivos como ante Senegal o Suecia. El marcador se abrió llegando a los 59′: Rabiot cedió a Mbappé una pelota que quedó botando en la entrada del área, el disparo de Kylian fue inatajable para Bono. Seis minutos después, la lápida: Dembélé finiquitó una carga en que Francia le ganó la espalda a los volantes defensivos. Con tiempo y terreno, el delantero del PSG definió con clase. 

Marruecos intentó una reacción sin lograr nada concreto. Con más ambición y buscando antes el partido quizás su suerte habría sido otra, aunque no es fácil atacar a un equipo como el de Didier Deschamps, capaz de aprovechar cualquier vacilación. En ambos goles eso ocurrió, lo cual señala la brecha entre un buen equipo y otro de élite.

Este viernes se conocerá al adversario de los galos. España es favorito ante Bélgica, esto más allá del buen triunfo de los dirigidos por Rudi García sobre Estados Unidos (4-1). Siendo compactos, los belgas pueden aspirar a un partido similar al España-Portugal (55 vs 45 en la posesión), aunque con mayor presencia en ataque e inquietando al portero Unai Simón. La tarea no es simple: España no tiene goles en contra y le rematan muy poco. En ataque, los cambios posicionales garantizan peligro, con un 9 como Mikel Oyarzábal que no tiene problemas en tirarse a los costados. Prevalecer ante La Furia, discutir el medioterreno y ganar en ambas áreas, ése es el desafío para Bélgica si apunta a las semifinales. 

Por Editor