
El peligro de terminar jugando una prórroga luego de dominar es que, sin finiquito, los penales decidan el destino de los oponentes. Ambos lo saben, pero los intereses difieren. El pleito entre España y Bélgica (Sofi Stadium, California) parecía entregado a ese dilema cuando, al igual que frente a Portugal, el volante Mikel Merino (30 años, Arsenal de Inglaterra) aprovechó una tapada a medias del golero para anotar el 2 a 1 en el epílogo.
Con más incertidumbre que dramatismo, el cruce había transitado por la monotonía dado el excesivo traslado hispano, siempre buscado el pase definitivo, y los belgas muy tirados atrás, con Lukaku como único atacante para el tramo decisivo, más lo que pudiera hacer el veloz Doku y algún otro jugador que se sumara. El plan daba resultados, aunque ya sin Trossard y De Bruyne, España dominaba en mitad de terreno y ganar antes de los 120′ parecía cuestión de tiempo. Luis de la Fuente había sustituido a Ruiz (autor del 1-0) por Pedri y a Baena por Torres buscando líneas de pase y presencia por el medio del ataque. No había llegadas ni asedio, solamente dominio, panorama en que Lamine Yamal lucía discontinuo y errático al decidir.
El guion, tantas veces visto en los mundiales, tuvo el final previsible. Senne Lammens, primer suplente del lesionado meta Courtois, entró para jugar el último tramo del partido (71′). Frío y casi sin intervenir, estuvo muy flojo ante un remate en la puerta del área mayor. Merino acompañaba la maniobra y resolvió con precisión. Bélgica tuvo alguna oportunidad antes del cierre y en la bitácora también quedó una mano de Rodri en el área, ello tras un despeje de cabeza de Laporte (61′). Desde el VAR no llamaron al juez Michael Oliver precisamente porque el origen de esa mano estuvo en el cabezazo de un compañero.
¿Podrá España superar a Francia en la semifinal del martes? Sin agresividad será difícil. Aunque como equipos están parejos, los galos son superiores en juego interior y explosión ofensiva. Mbappé lleva 8 goles, siempre se asocia y participa, mientras Dembélé y Olise son agentes de alto riesgo. Excepto ante Paraguay, donde el planteo excesivamente defensivo de los guaraníes generó un pleito áspero que sólo se destrabó por un penal, Francia no ha sufrido e incluso resolvió algunos partidos con holgura, como ante Suecia y Marruecos.
