
Cuando un equipo pone todo para revertir un resultado mientras su oponente se refugia sosteniendo esa ventaja, será la suma de los factores (el carácter del primero, el miedo del otro) lo que explique el saldo definitivo.
En Atlanta, la segunda semifinal mundialista dejó a Argentina vencedora sobre Inglaterra. La Albiceleste remontó para ganar sobre la hora, en tanto su adversario pagaba la cobardía de su entrenador, Thomas Tuchel, quien pretendió «cerrar» el pleito poco después de quedar arriba.
Lo más interesante del esperado cruce ocurrió en el tramo decisivo. Después de un primer tiempo sin emociones y con Argentina recurriendo al juego áspero para marcar territorio, el trámite cambió. Gordon adelantó a los ingleses tras un fallo de la zaga trasandina. El gol (55′) llegó cuando Argentina había salido a buscar el arco de Pickford con mayor decisión. El meta inglés tapó 3 o 4 remates de riesgo, el palo derecho lo salvó en otra ocasión, Inglaterra -muy replegada y ya con línea de 5- se metió en su área para proteger la ventaja.
Esa decisión le pasó la cuenta: Enzo Fernández empató con un remate de distancia (85′). A esa altura, Scaloni jugaba con un doble 9 (Martínez y Álvarez, además de Nicolás González a la izquierda). Tuchel había sacado a Rice y Gordon, al tiempo que el lateral James salió lesionado. El ingreso de defensas (Konsa, Burn) dejó a los europeos encajonados, con Kane y Bellingham también conteniendo. Todo, mientras Argentina cercaba el área del vicecampeón de Europa.
El gol del triunfo coronó el asedio: Fernández sacudió el palo izquierdo de Pickford. La jugada prosiguió con Messi tirando un centro desde la derecha con su pierna menos hábil. Lautaro Martínez apuntó el gol del triunfo mientras los zagueros ingleses quedaban fuera de foco.
Argentina ganó bien ante un adversario al que le pesó la posibilidad de volver a disputar el título mundial luego de 60 años. Al igual que ante Cabo Verde y Egipto, las mejores decisiones de Scaloni y sus ayudantes -además del coraje estimulado por todo lo «extra» que significan las Malvinas- fundamentaron el triunfo. Obviamente, Argentina no ganó por una arenga ni por los durísimos recuerdos de la guerra, pero en pleitos tan cerrados el control emocional y poner «algo más» siempre jugarán un rol que no cualquier equipo sabe manejar.
