
Unos 27 millones de peruanos están llamados a las urnas este domingo 12 de abril para renovar la Presidencia y el Congreso, en un contexto de alta fragmentación política y repetida inestabilidad: en la última década, el país ha tenido ocho presidentes distintos.
Las encuestas más recientes sitúan a Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori y candidata por Fuerza Popular, como líder de las preferencias, con cerca de 14-15% de intención de voto, seguida por una inesperada figura: el humorista Carlos Álvarez, con alrededor del 10-12%, que disputa el segundo lugar con el empresario y exalcalde de Lima Rafael López Aliaga, quien registra cifras similares.
Si ningún candidato alcanza más de la mitad de los votos válidos, los dos más votados competirán en una segunda vuelta prevista para el 7 de junio. Este año, Perú elegirá además un Congreso bicameral —con 60 senadores y 130 diputados— y cinco representantes para el Parlamento Andino, bajo un proceso con 35 candidatos presidenciales y más de 10.000 aspirantes al Congreso, lo que refleja la fragmentación política del país.
Una de las sorpresas de los últimos sondeos es el ascenso de Carlos Álvarez, quien logró desplazar a López Aliaga en la capital, Lima, tras los recientes debates presidenciales. El comediante busca proyectarse como una alternativa fuera de las castas políticas tradicionales y ha concentrado su discurso en unidad y lucha contra la delincuencia. Por su parte, López Aliaga ha cuestionado la veracidad de las encuestas, calificándolas de “manipuladas”.
Detrás de los tres primeros candidatos, aparecen el izquierdista Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, y el centroderechista Jorge Nieto, del Partido del Buen Gobierno, ambos con tendencia de voto positiva en los sondeos preelectorales.
Con un electorado aún muy indeciso, que podría representar hasta un tercio de los votantes, el escenario en Perú sigue abierto y la próxima semana será clave para definir quién disputará la presidencia en la segunda vuelta.
