La deuda pública francesa aumentó de nuevo en el segundo trimestre hasta alcanzar los 3,59 billones de euros, lo que equivale al 119% del PIB. El Gobierno advirtió que la deuda pública alcanzará el 121,7% del PIB en 2027. Esto es más del doble del límite europeo fijado en el 60%, un nivel que no se registraba desde 1978. Para analizar el peso de la deuda pública para Francia,

La deuda pública francesa alcanzó los 3,59 billones de euros, mientras el aumento del costo de los intereses y las dificultades para impulsar reformas económicas reabren el debate sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas. El economista Gabriel Jiménez Roche advierte sobre los riesgos de mantener los desequilibrios presupuestarios y la pérdida de atractivo para las inversiones.
Francia enfrenta una creciente presión sobre sus finanzas públicas. La deuda del país aumentó en 59.600 millones de euros durante el segundo trimestre, después de haber registrado un incremento de 75.800 millones en los primeros tres meses del año. Con un nivel de endeudamiento de 3,59 billones de euros, la deuda pública supera el valor de la producción económica anual del país.
En una entrevista con Radio Francia Internacional (RFI), el economista Gabriel Jiménez Roche explicó que el principal problema no es únicamente el volumen de la deuda, sino la dificultad de Francia para generar recursos suficientes que permitan reducirla.
Según el especialista, el país mantiene una estructura de vencimientos que distribuye los pagos de capital a lo largo del tiempo. Sin embargo, el déficit presupuestario persistente y el aumento de los intereses están limitando la capacidad del Estado para estabilizar sus cuentas.
El peso de los intereses y la falta de reformas
Jiménez Roche señaló a RFI que una parte cada vez más importante del déficit presupuestario francés corresponde al pago de intereses de la deuda acumulada, lo que reduce el margen de acción del Gobierno.
El economista atribuyó esta situación a una combinación de crecimiento económico débil y dificultades para implementar reformas estructurales. A su juicio, la responsabilidad se extiende a distintos gobiernos que no han logrado modificar aspectos de la administración pública, el sistema fiscal y el gasto estatal.
También advirtió que la burocracia y la carga tributaria pueden dificultar el desarrollo de empresas y la permanencia de inversiones en territorio francés. Aunque Francia sigue atrayendo capital extranjero, sostuvo que algunos proyectos terminan trasladando sus etapas de mayor desarrollo a otros países europeos.
La brecha con Alemania y el riesgo financiero
Otro de los factores que genera preocupación es el diferencial entre las tasas de interés de Francia y Alemania. Durante la entrevista, RFI mencionó que el rendimiento de los bonos franceses a diez años se situaba en 4,7%, frente al 3,6% de los alemanes, una diferencia que refleja la percepción de los mercados sobre la situación fiscal francesa.
Jiménez Roche explicó que los países de la zona euro no cuentan con la misma autonomía monetaria que Estados Unidos o Japón para respaldar sus respectivas deudas mediante sus bancos centrales.
En ese contexto, advirtió que Francia podría enfrentar mayores dificultades si no consigue corregir sus desequilibrios presupuestarios. No obstante, precisó que el país mantiene una estructura de deuda a largo plazo que le otorga mayor margen de maniobra que el que tuvieron Grecia, Portugal y España durante la crisis de deuda europea.
Pensiones y envejecimiento demográfico
El sistema de pensiones constituye otro de los desafíos señalados por el economista. La evolución demográfica y el peso del gasto previsional, especialmente en el sector público, plantean interrogantes sobre el financiamiento futuro.
Jiménez Roche sostuvo que Francia necesita abordar reformas administrativas, fiscales y previsionales. Entre las medidas mencionadas figura la extensión de la edad de jubilación, una opción que otros países europeos ya han aplicado.
También cuestionó que el plan presupuestario del Gobierno se centre en congelar el gasto público en lugar de impulsar una reducción estructural de los desembolsos mediante una reforma administrativa.
¿Se podrían utilizar los ahorros de los hogares?
Durante la conversación con RFI, se abordó la posibilidad de recurrir al patrimonio financiero de los hogares franceses, estimado en alrededor de 6,6 billones de euros, para enfrentar el endeudamiento público.
Jiménez Roche advirtió que considerar esos ahorros como una fuente de recursos para cubrir el déficit podría generar efectos negativos si no se acompaña de medidas que corrijan los desequilibrios de fondo.
Según explicó, una mayor presión fiscal sobre el ahorro podría incentivar la salida de capitales y afectar la confianza de los inversionistas, sin resolver las causas estructurales del endeudamiento.
Un desafío para las finanzas europeas
El economista concluyó que Francia necesita reformas administrativas, fiscales y previsionales para recuperar la capacidad de reducir su déficit y contener el aumento de la deuda.
De no producirse cambios, advirtió, el diferencial de las tasas de interés francesas respecto de Alemania podría seguir ampliándose e incluso superar las brechas observadas con países como España e Italia.
La situación francesa vuelve a poner en el centro del debate europeo la sostenibilidad de las finanzas públicas, el crecimiento económico y la capacidad de los gobiernos para conciliar el gasto social con la estabilidad presupuestaria.
