
La transición presidencial entró en una fase inédita de tensión luego de que el Presidente en ejercicio, Gabriel Boric, y el Mandatario electo, José Antonio Kast, protagonizaran un quiebre público a raíz del proyecto de cable submarino entre Chile y China y las sanciones impuestas por Estados Unidos a tres funcionarios del Ministerio de Transportes, incluido el ministro Juan Carlos Muñoz.
Lo que comenzó como una controversia por declaraciones cruzadas terminó este martes con la suspensión formal del proceso de traspaso de mando.
Reunión fallida en La Moneda
Ambos líderes se reunieron en el Palacio de La Moneda para abordar, entre otros temas, el proyecto del cable submarino. Sin embargo, el encuentro duró apenas 22 minutos.
Tras la cita, Boric afirmó que Kast llegó exigiéndole retractarse de sus dichos del lunes, cuando señaló que ya le había informado “semanas antes de que fuera una polémica” sobre la iniciativa y sus implicancias geopolíticas.
“Como eso es falso y no lo voy a hacer, decidió que la siguiente bilateral no sucediera”, sostuvo el Mandatario, defendiendo que sí existió una conversación previa el 18 de febrero donde abordaron el tema, junto a otros asuntos como niñez, migración y la situación en la Macrozona Sur.
El Presidente también aseguró que, tras conocerse las sanciones estadounidenses mientras se encontraba en Rapa Nui, intentó comunicarse con Kast sin éxito.
Kast responde y suspende el traspaso
Pasadas las 11:00 horas, desde la Oficina del Presidente Electo, Kast entregó su versión y confirmó un quiebre sin precedentes en la transición.
“El proceso de traspaso que habíamos iniciado se suspende porque no confiamos en la información que se nos está entregando”, afirmó.
El Mandatario electo sostuvo que en la conversación del 18 de febrero Boric “esbozó” la situación del cable y mencionó complejidades derivadas de conversaciones con Estados Unidos, pero aseguró que no recibió información detallada ni antecedentes formales.
Además, amplió la controversia al señalar que existe preocupación por la situación fiscal del país, apuntando a observaciones realizadas a la Dirección de Presupuestos y al Ministerio de Hacienda.
Según Kast, durante la reunión privada en La Moneda solicitó una aclaración pública de los dichos del Presidente para precisar qué fue exactamente lo informado el 18 de febrero. Al no obtener esa rectificación, decidió poner término al proceso de reuniones bilaterales entre ministros salientes y entrantes.
Fuerza de tarea administrativa
Kast anunció la creación inmediata de una “fuerza de tarea administrativa” que recopilará antecedentes no solo desde los ministerios, sino también a través del Consejo para la Transparencia y la Contraloría, con el objetivo de contrastar la información oficial una vez que asuma el nuevo gobierno.
“Hemos sido claros: a partir de hoy suspendemos el proceso de reuniones bilaterales y nos vamos a abocar a una instalación lo más correcta, rápida y eficiente posible”, declaró.
También marcó diferencias de estilo con Boric, señalando que mientras el actual Mandatario resuelve situaciones de forma inmediata durante las reuniones, él prefiere analizar y estructurar respuestas con su equipo antes de tomar decisiones.
Un conflicto con impacto político y geopolítico
La controversia se originó en el proyecto del cable submarino Chile–China, iniciativa estratégica en materia de telecomunicaciones que generó tensiones con Estados Unidos y derivó en sanciones contra autoridades chilenas.
A una semana del cambio de mando, el episodio instala dudas sobre el nivel de coordinación institucional en materias sensibles como política exterior, telecomunicaciones y administración fiscal, áreas tradicionalmente consideradas políticas de Estado.
Desde el Gobierno saliente insisten en que existió plena disposición y transparencia en el traspaso, mientras que el equipo entrante cuestiona la calidad y oportunidad de la información entregada.
El quiebre marca uno de los momentos más complejos en una transición democrática en Chile y deja abierta la interrogante sobre cómo se reconstruirá la confianza institucional en los días previos al 11 de marzo.
