El pacto contempla un nuevo mapa de navegación para garantizar la seguridad de los buques y regular el tránsito por una de las rutas energéticas más importantes del mundo.

TEHERÁN / MASCATE. En medio de una creciente tensión en Oriente Medio y tras meses de perturbaciones en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, Irán y Omán se encuentran en la fase final para cerrar un acuerdo bilateral sobre la gestión del tránsito por el Estrecho de Ormuz.

El pacto contempla la definición de un «mapa de navegación» independiente diseñado para regular el flujo marítimo, resguardar la soberanía de ambas naciones costeras y ofrecer garantías de seguridad a los buques comerciales que cruzan la zona.

Transito regulado, pero sin reapertura total

A pesar del avance diplomático entre Teherán y Mascate, las autoridades iraníes han sido enfáticas al señalar que este acuerdo no equivale a una reapertura general de la vía ni a una resolución del conflicto bélico.

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, aclaró que la reapertura total del paso depende del cumplimiento de condiciones específicas por parte de Estados Unidos. Asimismo, precisó que, aunque existen canales indirectos de comunicación a través de mediadores como Qatar y Pakistán, Irán no ha decidido reanudar negociaciones directas con la administración estadounidense.

Por su parte, Estados Unidos —que no forma parte de este diálogo bilateral— mantiene una postura inflexible y exige la restitución plena del libre tránsito internacional por el estrecho.

Impacto en los mercados globales y la seguridad marítima

El Estrecho de Ormuz es un punto neurálgico para la economía global: por sus aguas transitaba aproximadamente la quinta parte del petróleo y gas del planeta antes del estallido de las hostilidades.

  • Alza en el crudo: Ante la incertidumbre sobre la restauración del comercio, el precio del petróleo crudo Brent registró una subida cercana al 6% en la última semana.
  • Riesgo para las embarcaciones: Se han contabilizado decenas de incidentes y ataques a buques cargueros y petroleros en el área desde el inicio del conflicto, dejando un saldo de marineros fallecidos y daños materiales considerables a la flota mercantil.
  • Escalada de sanciones: Mientras la Casa Blanca evalúa aplicar nuevas medidas de presión económica contra Irán, analistas advierten que eventuales sanciones secundarias a compradores clave como China podrían desatar mayores turbulencias en los mercados energéticos mundiales.

El acuerdo entre Irán y Omán representa un intento por mitigar los riesgos de navegación en la zona, aunque la estabilidad definitiva del paso dependerá de la evolución de las presiones diplomáticas y militares en la region .

Por Editor