China prepara un nuevo plan de acción para mejorar de manera sostenida la calidad del aire, con límites más estrictos para contaminantes como las partículas PM2.5 y PM10, además de medidas diferenciadas según las condiciones ambientales, industriales y económicas de cada región.

El Gobierno chino trabaja en una nueva estrategia para profundizar la lucha contra la contaminación atmosférica y consolidar los avances registrados durante los últimos años.
El viceministro de Ecología y Medio Ambiente, Xu Bijiu, explicó durante una conferencia de prensa de la Oficina de Información del Consejo de Estado que el próximo plan contempla una reducción del límite permitido para la concentración de partículas PM2.5, consideradas uno de los principales riesgos asociados a la contaminación del aire.
La estrategia también reforzará el control de otros contaminantes, entre ellos las partículas PM10, el dióxido de azufre y los óxidos de nitrógeno.
Según informó la agencia estatal Xinhua, el programa buscará elevar los estándares de calidad ambiental y aplicar políticas adaptadas a las características particulares de cada territorio.
Medidas diferenciadas según cada región
Uno de los principales elementos del nuevo plan será la aplicación de políticas diferenciadas.
Las autoridades mantendrán controles especialmente rigurosos en zonas prioritarias como Beijing-Tianjin-Hebei y sus alrededores, el delta del río Yangtsé y la llanura de Fenwei, áreas que concentran una importante actividad industrial y urbana.
A ellas se sumarán nuevas zonas de acción intensificada, entre ellas los conglomerados urbanos del curso medio del río Yangtsé, la región Chengdu-Chongqing y determinadas áreas de la región autónoma uygur de Xinjiang.
En estos territorios se implementarán medidas integrales de control tomando como referencia los estándares aplicados en las regiones consideradas prioritarias.
En tanto, la Gran Área de la Bahía Guangdong-Hong Kong-Macao, junto con las provincias de Fujian y Hainan, tendrá un papel de zona pionera. El objetivo será alcanzar niveles de calidad del aire comparables con los mejores estándares internacionales y experimentar con nuevos mecanismos para reducir las emisiones.
Cambios en industria, energía y transporte
El plan no se limitará a establecer nuevos límites para los contaminantes. También contempla cambios estructurales en sectores como la industria, la energía y el transporte.
Entre sus objetivos se encuentran fortalecer el control de las emisiones en industrias estratégicas, actualizar las normas ambientales y mejorar las políticas de apoyo a la transición ecológica.
El Gobierno busca así compatibilizar el crecimiento económico con una reducción sostenida de la contaminación, considerando las diferencias existentes entre las distintas regiones del país.
La estrategia permitirá que cada territorio adopte soluciones de acuerdo con factores como su estructura productiva, densidad urbana, consumo energético y condiciones atmosféricas.
China reduce un 59% la concentración de PM2.5
China ha conseguido importantes avances en la reducción de la contaminación atmosférica durante la última década.
En 2025, la concentración media anual de partículas PM2.5 se situó en 28 microgramos por metro cúbico, una disminución del 59% respecto de 2013.
Además, la proporción de días afectados por contaminación atmosférica severa cayó hasta el 0,9%, ambos resultados considerados los mejores registros históricos del país.
Sin embargo, las autoridades reconocen que estos avances todavía presentan diferencias importantes entre regiones y que algunas mejoras siguen siendo insuficientes o inestables.
Por ello, el nuevo plan buscará cerrar esas brechas y conseguir una mejora más equilibrada y permanente de la calidad del aire.
Una meta para 2030
La nueva estrategia forma parte de la construcción de una “China Hermosa” durante el XV Plan Quinquenal, correspondiente al periodo 2026-2030.
La hoja de ruta establece como objetivo alcanzar una mejora integral de la calidad del medioambiente y de los ecosistemas hacia finales de 2030.
Con el endurecimiento de los estándares para contaminantes atmosféricos y la aplicación de políticas diferenciadas, China busca dar una nueva etapa a su estrategia contra la contaminación y avanzar hacia un modelo de crecimiento con menores emisiones y una mayor protección ambiental.
