Argentina y Cabo Verde juegan la prórroga en Miami. Los africanos remontaron una vez y lo volverán a hacer en el alargue con un golazo de Lopes Cabral, de los mejores del evento. Argentina ganará por obra y gracia de sus zagueros centrales, Lisandro Martínez y ‘Cuti’ Romero, autores del 2-1 y el 3-2 final. El partido, una pieza de gloria y drama en 120′, sintetiza lo que todo hincha del fútbol desearía: la gesta de David ante Goliath, los cambios en el marcador y la sorpresa como eje de lo que pasó desde el 1-1 (Deroy Duarte, 59′). La gesta interminable, el último gol gana, la lucha fiera y leal. Al cabo, un pleito volcánico, como es el territorio de Cabo Verde, un archipiélago con poco más de millón de habitantes.

El esfuerzo de Cabo Verde se conecta con la necesidad de reencantarnos con el fútbol y su esencia. Sí, todo está inventado, pero a veces un planteo simple, pragmático, como el previsto por ‘Bubista’, del DT africano, enreda al más pintado.

El resultado expresa una verdad, Argentina fue mejor, dos pelotas muertas le dieron vida, Cabo Verde falló en esas jugadas, el rival fue superior, pero el empeño mutuo cuajó un pleito legendario. Argentina avanza, pero surgen muchas preguntas luego del batallado 3-2. Nadie, ni legos ni entendidos, habría previsto un final así. Quien diga lo contrario miente. Scaloni estará pensando en todo lo vivido. El futuro dirá cómo resolvió esas interrogantes. Egipto, que eliminó por penales a Australia, será rival de los trasandinos. La alerta es clara: Argelia y Austria respetaron excesivamente a Argentina. Jordania, ya eliminado, le hizo un gol. Cabo Verde, dos. ¿Qué hará Egipto?Colombia, vencedor en Kansas de Ghana por 1-0, pudo imponerse con más holgura. Viene Suiza, que superó a Argelia (2-0). Este sábado comienzan los 8vos de final con Canadá-Marruecos (13 hrs), mientras Francia y Paraguay resolverán su suerte por la tarde (16 hrs).

Por Editor