Por MetropolisFM.cl | Con información de France 24
A pocas horas de la segunda vuelta presidencial en Colombia, diversas organizaciones de defensa de la libertad de prensa han manifestado su preocupación ante una eventual llegada a la Casa de Nariño del candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella.
La polémica surge por el historial de acciones judiciales emprendidas por el abogado y político contra periodistas, medios de comunicación y organizaciones que han cuestionado tanto su actividad profesional como su carrera política.
Según antecedentes recopilados por la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), entre 2008 y 2019 De la Espriella habría presentado más de un centenar de denuncias por injuria y calumnia. Organizaciones como la FLIP y la Federación Internacional por los Derechos Humanos (FID) sostienen que existe un patrón de hostigamiento judicial destinado a desalentar investigaciones periodísticas sobre asuntos de interés público.
Un historial marcado por la controversia
Antes de convertirse en candidato presidencial, De la Espriella construyó una destacada carrera como abogado penalista participando en casos de alta exposición mediática.
Entre ellos destacan la defensa de la empresa DMG, posteriormente vinculada a un esquema piramidal y acusaciones de lavado de dinero; su participación en la Fundación Iniciativas para la Paz (FIPAZ), creada durante los procesos de desmovilización paramilitar; y la representación legal del empresario Alex Saab, señalado internacionalmente por presuntos vínculos financieros con el gobierno venezolano de Nicolás Maduro.
Las investigaciones periodísticas derivadas de estos casos motivaron numerosas respuestas judiciales por parte del abogado, quien ha sostenido reiteradamente que dichas acciones buscan proteger su honra y la de sus clientes frente a informaciones que considera falsas o difamatorias.
Denuncias por presunto acoso judicial
La FLIP ha advertido que varias de estas demandas podrían encuadrarse dentro de lo que la jurisprudencia colombiana denomina «acoso judicial», una práctica que busca desalentar el ejercicio de la libertad de expresión mediante procesos legales prolongados y costosos.
Uno de los casos más conocidos involucró al periodista Ignacio Gómez, actual director de Noticias Uno, quien enfrentó un largo proceso judicial tras emitir opiniones críticas sobre actuaciones profesionales de De la Espriella. Durante parte del litigio, el comunicador sufrió el embargo temporal de bienes inmuebles.
Otros periodistas, como Jonathan Bock, exdirector de la FLIP, también han denunciado haber sido objeto de acciones judiciales tras publicar columnas de opinión críticas respecto de servicios ofrecidos por la firma del hoy candidato presidencial.
La campaña y las críticas a los medios
La controversia no se limita al pasado profesional del candidato.
Durante la campaña presidencial, diversos observadores han señalado que figuras cercanas a De la Espriella han promovido discursos críticos contra medios de comunicación y periodistas a través de redes sociales.
Investigaciones periodísticas citadas por France 24 sostienen que parte del entorno digital del candidato ha impulsado narrativas destinadas a desacreditar reportajes e investigaciones relacionadas con la campaña presidencial.
Asimismo, organizaciones de prensa han cuestionado declaraciones públicas del aspirante en las que acusa a algunos comunicadores de actuar como activistas políticos.
La defensa de De la Espriella
Frente a las críticas, De la Espriella ha defendido su posición argumentando que los periodistas no deben estar exentos del escrutinio público.
«Muchos periodistas se creen intocables», afirmó recientemente durante una entrevista televisiva, agregando que su objetivo es responder cuando considera que existen informaciones falsas o manipuladas.
El candidato sostiene que las acciones judiciales son mecanismos legítimos de defensa frente a ataques a la honra y rechaza que puedan interpretarse como amenazas a la libertad de expresión.
Temor por el futuro de la libertad de prensa
En un contexto donde Colombia continúa siendo uno de los países más peligrosos de América Latina para el ejercicio del periodismo, según Reporteros Sin Fronteras (RSF), distintos sectores advierten que una eventual Presidencia de De la Espriella podría aumentar la tensión entre el poder político y los medios de comunicación.
Expertos consultados por France 24 señalan que el principal riesgo no radica únicamente en las demandas judiciales, sino también en la utilización del peso institucional de la Presidencia para presionar o desacreditar a medios críticos.
Mientras Colombia se prepara para una elección decisiva, el debate sobre la libertad de prensa se ha transformado en uno de los temas centrales de la campaña presidencial.
