
Venezuela dio este lunes un paso importante en su intento por estabilizar el suministro energético del país tras firmar un acuerdo de cooperación con la multinacional estadounidense General Electric (GE Vernova), destinado a la recuperación del Sistema Eléctrico Nacional.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció que el convenio permitirá incorporar 1.000 megavatios de generación eléctrica durante los próximos 24 meses y superar los 5.000 megavatios en un plazo de cuatro años, en un esfuerzo por reducir los frecuentes apagones que afectan a gran parte del país.
Durante la ceremonia realizada en el Palacio de Miraflores, Rodríguez calificó la firma como un «paso histórico» para la recuperación de un servicio esencial para el desarrollo económico y la calidad de vida de los venezolanos. La mandataria destacó además que especialistas de General Electric realizaron durante seis semanas una evaluación técnica detallada de la infraestructura eléctrica nacional, incluyendo sistemas de generación hidroeléctrica y termoeléctrica.
Un sistema bajo presión
La red eléctrica venezolana enfrenta desde hace años graves problemas de mantenimiento e inversión. Según cifras entregadas por el diputado opositor Ezio Angelini, antes de 1999 el país producía cerca de 20.000 megavatios diarios y consumía alrededor de 12.000. Actualmente, la generación ronda los 12.000 megavatios, mientras que la demanda supera los 14.000, generando un déficit permanente.
El Gobierno informó además que el pasado 7 de mayo la demanda eléctrica alcanzó los 15.579 megavatios, la cifra más alta registrada en los últimos nueve años.
Clave para la recuperación económica
Expertos coinciden en que la normalización del suministro eléctrico es fundamental para impulsar la recuperación de sectores estratégicos como la industria petrolera, principal fuente de ingresos del país. La falta de energía estable ha afectado la producción industrial y la vida cotidiana de millones de venezolanos, especialmente en regiones donde los cortes de electricidad pueden extenderse por varias horas al día.
El acuerdo con General Electric se produce en paralelo a una reforma legal que actualmente discute el Parlamento venezolano y que busca abrir espacio a la inversión privada en el sector eléctrico, nacionalizado desde 2007 y administrado por la estatal Corpoelec.
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia del Gobierno para atraer inversión extranjera y modernizar infraestructuras consideradas esenciales para la recuperación económica del país.
