Tel Aviv reconoció la autoría del ataque aéreo en Doha, que dejó en suspenso las negociaciones para una tregua en Gaza. Qatar lo calificó como una “flagrante violación del derecho internacional” y anunció la suspensión de su rol como mediador.

srael lanzó este martes un ataque aéreo contra altos dirigentes de Hamás reunidos en Doha, capital de Qatar, en un hecho sin precedentes que amenaza con dinamitar los esfuerzos para alcanzar un alto el fuego en Gaza.
La oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, confirmó la operación y asumió “toda la responsabilidad”, asegurando que se trató de una acción “totalmente independiente”. Entre los dirigentes palestinos afectados se encontraban Khalil al-Hayya, Khaled Mashal, Zaher Jabarin y Nizar Awadle, quienes discutían una propuesta estadounidense para poner fin a la guerra.
Casi de inmediato, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Qatar condenó el bombardeo, describiéndolo como un “cobarde ataque criminal” y una “violación flagrante del derecho internacional”. En paralelo, el emirato suspendió su participación como mediador en las conversaciones de tregua.
El secretario general de la ONU, António Guterres, denunció la acción israelí como una “violación de la soberanía qatarí”, mientras que Arabia Saudita, Irán, Jordania, Emiratos Árabes Unidos y Türkiye también alzaron la voz en contra de lo ocurrido.
Estados Unidos reconoció haber sido notificado previamente por Tel Aviv, lo que ha generado dudas sobre su rol, dado que Qatar es uno de sus principales aliados en la región y alberga una base militar norteamericana.
Las familias de los rehenes israelíes en Gaza expresaron su “profunda preocupación” por el impacto que el ataque pueda tener en las negociaciones. “La posibilidad de traerlos de vuelta con vida es hoy más incierta que nunca”, afirmaron en un comunicado.
El episodio se produce en un momento crítico, cuando los mediadores internacionales intentaban impulsar un nuevo acuerdo de alto el fuego. Con esta ofensiva, Israel no solo ha golpeado a la dirigencia de Hamás, sino también a la estabilidad diplomática en Oriente Medio.

