Las movilizaciones estudiantiles cumplen su cuarta jornada con bloqueos de centros educativos y marchas en distintas ciudades. En Nantes se registraron enfrentamientos con la policía, mientras que en París se utilizaron gases lacrimógenos. El Gobierno anunció la incorporación de 3.000 profesores suplentes, pero los estudiantes exigen medidas inmediatas.

Las protestas estudiantiles en Francia sumaron este jueves 8 de octubre una nueva jornada de movilizaciones, con manifestaciones en distintas ciudades, enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y centenares de detenciones. Según cifras del Ministerio del Interior, unas 71.500 personas participaron en las concentraciones realizadas en todo el país, incluidas 24.500 en París.
Las autoridades informaron de 504 personas detenidas durante la jornada y 48 agentes de seguridad heridos. Las manifestaciones se desarrollaron en medio del creciente malestar de estudiantes de secundaria y universitarios por la falta de docentes, el deterioro de las instalaciones educativas y las desigualdades en el acceso a la educación.
En Nantes se registraron enfrentamientos entre manifestantes y policías, mientras que en París las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos frente al liceo Hélène Boucher. En Marsella, alrededor de 3.900 personas participaron en una marcha, según los antecedentes difundidos durante la jornada.
El Gobierno promete reforzar las plantillas docentes
En respuesta a las demandas, el ministro de Educación francés, Édouard Geffray, anunció la incorporación de 3.000 profesores suplentes adicionales en los próximos días. Según explicó, los docentes se encuentran a la espera de ser asignados a establecimientos que necesitan cubrir ausencias.
La falta de reemplazos para profesores ausentes es una de las principales reivindicaciones de los estudiantes, que también denuncian horarios sobrecargados y deficiencias en la infraestructura escolar.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, prometió que el Ejecutivo anunciará medidas concretas a finales de octubre. Sin embargo, el aplazamiento de las decisiones no ha logrado frenar las movilizaciones.
Lecornu también negó que las fuerzas de seguridad hayan recibido instrucciones para actuar contra los manifestantes.
De acuerdo con el Ministerio de Educación, el 94% de los centros de secundaria permanecía abierto, total o parcialmente. No obstante, el balance preliminar de la mañana indicaba que las clases estaban suspendidas por completo o en parte en 375 de los 3.700 establecimientos contabilizados.
Los estudiantes reclaman igualdad de oportunidades
Las movilizaciones comenzaron a intensificarse a finales de septiembre, cuando estudiantes de entre 15 y 18 años bloquearon numerosos liceos para denunciar la falta de profesores, las condiciones de las aulas y las dificultades que afectan al sistema educativo público.
Entre las principales demandas figuran la contratación de más docentes, una mayor financiación de la educación y la creación de 250.000 plazas adicionales en las universidades. Los manifestantes también reclaman eliminar la selección de estudiantes mediante Parcoursup, la plataforma francesa de orientación y acceso a la educación superior.
El ministro de Educación Superior, Philippe Baptiste, ha cuestionado esta última propuesta y la calificó de «enorme demagogia».
Las protestas también han reunido a estudiantes de establecimientos de élite, algunos ubicados en barrios acomodados de París, que buscan expresar su solidaridad con jóvenes de sectores menos favorecidos.
«Todo el mundo tiene derecho a recibir una educación del mismo nivel», afirmó Jeanne, una estudiante de 15 años, en declaraciones recogidas por AFP durante una concentración en la plaza de la Bastilla.
Otros participantes denunciaron el uso de la fuerza policial durante las jornadas anteriores.
UNICEF pide proteger a los menores
Ante el aumento de las tensiones, UNICEF Francia llamó a reducir la violencia y pidió a las autoridades garantizar la protección de los menores y el derecho de los jóvenes a manifestarse pacíficamente.
El organismo recordó que la libertad de manifestación constituye un derecho fundamental de niños y adolescentes, y pidió que sus preocupaciones sean escuchadas.
En París, el alcalde de Saint-Denis, Bally Bagayoko, volvió a participar en las movilizaciones después de que se difundiera un video en el que intervenía para pedir moderación a los agentes antidisturbios durante una protesta anterior.
Bagayoko sostuvo que el Gobierno debe priorizar la inversión en educación y cuestionó que se atribuya la organización de las manifestaciones a su partido, La Francia Insumisa (LFI). Según el alcalde, esa interpretación resulta ofensiva para los jóvenes que participan en las protestas.
Los sindicatos advierten que las movilizaciones continuarán
Las organizaciones estudiantiles y varios sindicatos del sector educativo respaldaron la jornada de huelga y las convocatorias a bloquear centros de enseñanza y campus universitarios.
Tras una reunión con representantes del Ministerio de Educación Superior, las organizaciones estudiantiles expresaron su insatisfacción por la falta de anuncios concretos. La portavoz de la Unión Estudiantil, Sabrine Kharbach, llamó a los manifestantes a concentrarse en la plaza de la Bastilla a las 15:00 horas.
Por su parte, Suzanne Nijdam, presidenta de la Federación de Asociaciones Generales de Estudiantes (Fage), anticipó nuevas concentraciones durante esta semana y movilizaciones de mayor envergadura para la próxima.
El Gobierno francés enfrenta así el desafío de responder a las demandas de la comunidad educativa mientras intenta contener la escalada de las protestas. Por ahora, el anuncio de nuevos profesores suplentes no ha sido suficiente para despejar las dudas de los estudiantes, que reclaman soluciones concretas y un compromiso presupuestario de largo plazo.
