Ministro de Defensa defendió la participación de Chile en la iniciativa impulsada por Estados Unidos y aseguró que el acuerdo contempla cooperación e intercambio de información, sin comprometer la soberanía nacional. Los expresidentes, en cambio, pidieron al Gobierno reconsiderar la permanencia del país y advirtieron sobre la necesidad de preservar la autonomía de la política exterior.

El ministro de Defensa, Fernando Barros, respondió este jueves a los cuestionamientos formulados por los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric a la incorporación de Chile al denominado “Escudo de las Américas”, iniciativa regional impulsada por Estados Unidos para fortalecer la coordinación frente al crimen organizado transnacional.

A través de una declaración conjunta, los exmandatarios manifestaron su preocupación por la decisión del Gobierno del Presidente José Antonio Kast y solicitaron reconsiderar la permanencia de Chile en esta instancia.

Bachelet y Boric señalaron que, si bien consideran indispensable la cooperación internacional frente a amenazas transnacionales, esta debe desarrollarse resguardando la autonomía de las decisiones de Chile y sin subordinar su política exterior, de seguridad o defensa a prioridades definidas por una potencia extranjera. También plantearon que el país no debería verse obligado a escoger un determinado bloque en el escenario internacional.

Barros: “No sé sobre qué bases se genera tanto pánico”

Frente a estos cuestionamientos, el ministro Barros sostuvo que los expresidentes podrían contar con antecedentes distintos a los que maneja actualmente el Ejecutivo.

“Deben tener más información de la mayoría de los que estamos acá porque ya se formaron una impresión. Yo espero que el Presidente y el canciller vuelvan y, estando de local, puedan explicar con mayor detalle en qué consiste esto”, señaló.

El secretario de Estado defendió la naturaleza del acuerdo y afirmó que, según los antecedentes que maneja, la participación de Chile no compromete su soberanía ni establece obligaciones operativas para el país.

“Es un acuerdo de colaboración, que no compromete soberanía, que no supone ningún compromiso ni obligación de Chile. Es un acuerdo de colaboración, de coordinación, de trabajo conjunto”, sostuvo.

Barros agregó que la iniciativa contempla la participación de varios países y que uno de sus objetivos es facilitar el intercambio de información y la cooperación.

En ese contexto, cuestionó el tono de las críticas surgidas tras la adhesión de Chile.

“No sé sobre qué bases se genera tanto pánico”, afirmó el ministro, quien agregó que pueden existir inquietudes o interpretaciones diferentes sobre los alcances de la iniciativa.

“Hay que tomarlo con calma y no dejarnos llevar por sesgos, sustos, que no tienen un fundamento real”, sostuvo.

Del Real defiende la participación de Chile

Los cuestionamientos de los exmandatarios también generaron una respuesta desde el oficialismo.

La diputada Catalina Del Real, del Partido Republicano, defendió la participación de Chile y sostuvo que la cooperación internacional constituye una herramienta para enfrentar el crimen organizado.

“Bachelet y Boric caen en una contradicción evidente: reconocen que el crimen organizado no conoce fronteras, pero al mismo tiempo piden que Chile reconsidere su participación en una instancia creada justamente para enfrentarlo”, afirmó.

La parlamentaria agregó que, a su juicio, Chile requiere mayor intercambio de inteligencia, coordinación y cooperación con otros países.

“Defender nuestra soberanía no significa aislarnos, significa tomar nuestras propias decisiones y utilizar todas las herramientas disponibles para proteger a los chilenos del narcotráfico y del crimen organizado”, señaló.

Una controversia que abre debate sobre la política exterior

La discusión deja planteadas dos posiciones respecto del alcance que debería tener la participación de Chile en mecanismos internacionales de seguridad.

Mientras el Gobierno sostiene que el “Escudo de las Américas” constituye una instancia de cooperación y coordinación que no implica cesión de soberanía, Bachelet y Boric han advertido sobre la necesidad de preservar la autonomía estratégica del país y evitar que la política exterior quede subordinada a las prioridades de otra potencia.

El debate ocurre luego de que Chile formalizara su incorporación a la iniciativa esta semana, en el marco de la participación del Presidente Kast en actividades vinculadas a la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York.

Por ahora, el intercambio de posiciones se mantiene en el ámbito político, mientras el Gobierno defiende los alcances que atribuye al acuerdo y sus críticos plantean interrogantes respecto de sus eventuales implicancias para la política exterior y la autonomía del país.

Por Editor