El Consejo Constitucional francés rechazó la prohibición general del acceso a redes sociales para menores de 15 años, al considerar que la medida vulneraba de manera desproporcionada la libertad de expresión y comunicación de los jóvenes.

Francia no podrá aplicar, por ahora, la ley que buscaba impedir que los menores de 15 años utilizaran redes sociales como TikTok, Snapchat, X e Instagram. El Consejo Constitucional del país rechazó este viernes el artículo central de la normativa, al considerar que la prohibición suponía una vulneración de la libertad de expresión que no resultaba adecuada, necesaria ni proporcional.

La institución fue consultada a finales de julio por diputados socialistas y de la izquierda radical, quienes cuestionaron la constitucionalidad de la medida.

El Consejo Constitucional reconoció la importancia de proteger el interés superior de los niños frente a los riesgos asociados al uso de internet y las redes sociales. Sin embargo, consideró que una prohibición tan amplia también podía aplicarse a servicios de comunicación cuyos riesgos para la salud y la seguridad de los menores no están suficientemente establecidos.

La normativa, que debía comenzar a regir el 1 de septiembre, no solo contemplaba restringir el acceso a las principales plataformas sociales. También podía afectar espacios de comunicación presentes en determinados sitios web, servicios de mensajería como WhatsApp y Messenger, además de algunos videojuegos en línea.

Aunque el proyecto establecía excepciones para enciclopedias digitales y sitios educativos o científicos, el Consejo Constitucional estimó que estas eran demasiado limitadas.

Tras conocerse la decisión, el presidente francés, Emmanuel Macron, pidió al primer ministro, Sébastien Lecornu, trabajar en una nueva versión del proyecto que sea jurídicamente sólida y permita avanzar con la protección de los menores.

Desde la Presidencia francesa señalaron que el compromiso de aprobar una legislación sobre la materia antes de la primavera boreal de 2027 se mantiene plenamente vigente.

El caso francés se suma al debate internacional sobre la relación entre menores, redes sociales y salud digital. Francia había sido uno de los países europeos pioneros en impulsar restricciones de este tipo, pero la decisión del Consejo Constitucional demuestra la dificultad de equilibrar la protección de niños y adolescentes con derechos fundamentales como la libertad de expresión y el acceso a la comunicación digital.

Por Editor