La Asamblea Nacional y el Senado aprobaron una ley pionera en la UE: a partir del 1 de septiembre los menores no podrán abrir cuentas nuevas y desde enero próximo la prohibición afectará también a las cuentas existentes.

Francia dio un paso histórico en la regulación del uso de plataformas digitales luego de que su Parlamento aprobara una ley que prohíbe el acceso a las redes sociales a menores de 15 años, una medida que convierte al país en el primero de la Unión Europea en establecer una restricción general de este tipo.
La iniciativa fue aprobada por la Asamblea Nacional con 279 votos a favor y 81 en contra, mientras que el Senado francés respaldó previamente el proyecto con una amplia mayoría: 243 votos favorables y solo dos en contra.
La nueva normativa busca reforzar la protección de niños y adolescentes frente a los posibles efectos negativos asociados al uso intensivo de redes sociales, como la exposición a contenidos dañinos, la adicción digital y los problemas relacionados con la salud mental.
«Si tienes menos de 15 años, se cerrará tu cuenta»
La ministra delegada del Sector Digital de Francia, Anne Le Hénanff, explicó que la aplicación de la norma será responsabilidad de las plataformas digitales.
«Si tienes menos de 15 años, se te cerrará la cuenta», señaló la autoridad tras la aprobación del proyecto.
El presidente francés Emmanuel Macron celebró la aprobación de la ley y aseguró que Francia está liderando un cambio en Europa para proteger a los menores frente al impacto de las redes sociales.
«Francia abre el camino en Europa para proteger a nuestros niños y adolescentes», afirmó Macron en un mensaje publicado en sus redes sociales.
La aplicación será gradual desde septiembre
La normativa contempla una implementación en dos etapas.
Desde el 1 de septiembre, coincidiendo con el inicio del año escolar en Francia, los menores de 15 años no podrán crear nuevas cuentas en redes sociales.
En tanto, las cuentas existentes deberán ser bloqueadas a partir de enero de 2027, según establece el calendario previsto por la legislación.
El Gobierno francés sostiene que la medida es posible debido a los avances en sistemas de verificación de edad, aunque las plataformas tecnológicas deberán implementar mecanismos efectivos para garantizar el cumplimiento.
Excepciones para plataformas educativas y de conocimiento
La prohibición no afectará a determinados servicios considerados de utilidad pública o educativa.
Entre las excepciones se encuentran plataformas como enciclopedias digitales, incluida Wikipedia, además de espacios dedicados al desarrollo de software libre y proyectos educativos de código abierto.
Además, la ley incorpora restricciones al uso de teléfonos móviles dentro de los institutos franceses.
Europa evalúa nuevas restricciones para menores
La decisión francesa ocurre mientras la Unión Europea analiza posibles medidas para regular el acceso de menores a las redes sociales.
Países como Grecia, Eslovenia y Suecia estudian restricciones similares, mientras que España evalúa limitar el acceso a menores de 16 años y Austria plantea una prohibición para menores de 14 años.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha planteado la necesidad de establecer un acceso progresivo a las plataformas digitales según la edad de los usuarios.
La propuesta europea contempla limitar el acceso de los menores de 13 años y establecer condiciones especiales para adolescentes, exigiendo a las plataformas mayores estándares de seguridad y adaptación de contenidos.
Debate sobre libertad digital y protección infantil
Aunque la medida cuenta con amplio respaldo político, algunos sectores han cuestionado una prohibición total y han planteado alternativas enfocadas en limitar funciones específicas consideradas perjudiciales.
Desde sectores socialistas franceses señalaron que Europa debería avanzar hacia una regulación que combine protección infantil con educación digital, en lugar de establecer prohibiciones generales.
Con esta nueva ley, Francia abre uno de los debates más importantes sobre tecnología y menores en Europa: cómo equilibrar el acceso a internet con la necesidad de proteger a las nuevas generaciones frente a los riesgos del entorno digital.
