Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió este sábado el este de Indonesia y provocó al menos 47 fallecidos. Horas más tarde, otro sismo de magnitud 6,9 afectó la isla de Sumatra. Las autoridades activaron brevemente una alerta de tsunami, que posteriormente fue levantada.

Indonesia vivió este sábado una jornada marcada por la actividad sísmica, luego de que dos fuertes terremotos sacudieran distintas zonas del país con apenas unas horas de diferencia.
El primer y más devastador movimiento alcanzó una magnitud de 7,7 y se registró poco antes de las 05:58 horas locales, con epicentro al norte de la isla de Flores, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
El sismo dejó, hasta ahora, al menos 47 personas fallecidas, además de daños en edificios y viviendas. Testigos describieron escenas de pánico y daños estructurales en distintas zonas afectadas.
“De repente, empezó a temblar y me entró el pánico”, relató a la AFP Lukas Lotar, responsable del servicio de gestión de pacientes de un hospital. Según su testimonio, algunos pacientes abandonaron las instalaciones mientras las paredes del recinto resultaban agrietadas.
Tras el terremoto principal se registraron varias réplicas, entre ellas una de magnitud 6,1.
Segundo terremoto golpea Sumatra
La actividad sísmica volvió a generar preocupación durante la tarde, cuando un segundo terremoto, esta vez de magnitud 6,9, afectó la isla de Sumatra, en el oeste de Indonesia.
De acuerdo con el USGS, el epicentro se localizó cerca de Pematangsiantar, aproximadamente 126 kilómetros al sureste de Medan, una de las principales ciudades de la isla.
La sucesión de ambos movimientos telúricos elevó la preocupación entre las autoridades y la población, especialmente debido a la posibilidad de nuevos temblores y eventuales efectos sobre las zonas costeras.
Alerta de tsunami fue levantada
Después del primer terremoto, las autoridades emitieron una alerta por riesgo de tsunami, con la posibilidad de olas de entre medio metro y tres metros en sectores de Nusa Tenggara Oriental, Nusa Tenggara Occidental y Sulawesi del Sur.
La población de las zonas costeras fue llamada a desplazarse hacia lugares elevados como medida preventiva.
Posteriormente, las autoridades levantaron la alerta, aunque señalaron que continuarían monitoreando el comportamiento del nivel del mar.
Indonesia, uno de los países más expuestos
La elevada actividad sísmica de Indonesia está relacionada con su ubicación en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa zona caracterizada por una intensa actividad tectónica y volcánica.
El país todavía recuerda el devastador terremoto de magnitud 9,1 ocurrido frente a las costas de Sumatra el 26 de diciembre de 2004. El posterior tsunami provocó unas 220.000 muertes en distintos países de la región, alrededor de 170.000 de ellas en Indonesia.
En 2018, otro terremoto de magnitud 7,5 golpeó la zona de Palu, en Sulawesi Central, y posteriormente un tsunami provocó miles de víctimas. Más de 4.300 personas murieron o fueron reportadas como desaparecidas a consecuencia de aquel desastre.
La nueva jornada sísmica en Indonesia ocurre pocos días después de otro fuerte terremoto registrado en Colombia, de magnitud 7,4, que dejó cientos de víctimas y graves daños materiales.
Las autoridades indonesias mantienen la vigilancia sobre las zonas afectadas ante la posibilidad de nuevas réplicas y eventuales cambios en las condiciones del mar.
