Por: Matías T. Saavedra / Director Melodías del Tiempo
La banda nacional atraviesa uno de los períodos más exitosos de su carrera, pero
recientes cambios en su formación y debates generados por su postura artística han
marcado su presente.
La agrupación chilena Candelabro confirmó recientemente la salida del guitarrista Luis
Ayala y la saxofonista María Lobos, dos músicos que participaron en la consolidación del
proyecto durante los últimos años. El anuncio sorprendió a sus seguidores debido a que
ocurre en medio de un período de gran exposición pública, reconocimientos musicales y
una agenda de presentaciones en constante crecimiento.
La noticia se produjo pocas semanas después de que la banda se consolida como uno de
los nombres más destacados de la nueva escena del rock chileno. Su segundo álbum,
Deseo, Carne y Voluntad, recibió importantes reconocimientos y contribuyó a ampliar su
alcance a nivel nacional, culminando con presentaciones masivas y un próximo concierto en
el Teatro Caupolicán con alta expectativa entre sus seguidores.
Sin embargo, el crecimiento del grupo también ha estado acompañado de controversias.
Durante su presentación en Lollapalooza Chile 2026, la banda generó un intenso debate al
proyectar imágenes de figuras políticas internacionales y nacionales intervenidas
visualmente con simbología asociada al fascismo, una propuesta que dividió opiniones entre
el público y en redes sociales. La agrupación defendió la intervención como parte de su
intención de mantener un discurso artístico y político explícito. A las discusiones por su
puesta en escena se sumaron las especulaciones sobre las razones detrás de la salida de
Ayala y Lobos. Aunque la banda no entregó detalles sobre la decisión y pidió respeto hacia
los involucrados, la falta de información oficial dio paso a múltiples teorías y comentarios en
redes sociales, aumentando la atención mediática sobre el caso.
Pese a la incertidumbre, Candelabro aseguró que continuará con sus proyectos musicales y
compromisos ya agendados. La agrupación enfrenta ahora el desafío de redefinir su
identidad artística sin dos integrantes fundamentales de su formación reciente, mientras
busca mantener el impulso que la ha convertido en una de las propuestas más comentadas
de la música chilena actual.
