Bolivia enfrenta una grave crisis social y económica con más de 60 carreteras bloqueadas

La crisis política y social en Bolivia continúa agravándose. Mientras dirigentes cívicos exigen al presidente Rodrigo Paz decretar un estado de excepción para desbloquear las carreteras que permanecen cortadas desde hace casi un mes, el Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, advirtió que una medida de ese tipo no resolverá los problemas estructurales que afectan al país.

Según la estatal Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), los puntos de bloqueo superan los 60 en todo el territorio nacional, generando una creciente escasez de alimentos, combustibles, medicamentos y otros productos esenciales.

En declaraciones a Radio Francia Internacional (RFI), Callisaya señaló que el malestar ciudadano está aumentando entre quienes no respaldan ni al Gobierno ni a los sectores movilizados.

«Hay una situación de malestar que se va reproduciendo al interior de la población, particularmente aquella que no está ni con el gobierno ni con los movilizados», afirmó el Defensor del Pueblo.

Crece el riesgo de enfrentamientos entre ciudadanos

La autoridad advirtió que la prolongación de los bloqueos está generando una peligrosa polarización social.

«Este malestar está generando una polarización y esto puede tener también una consecuencia en el enfrentamiento que puede darse entre los propios sectores de la sociedad», sostuvo.

La falta de abastecimiento ya está provocando preocupación en distintas regiones del país. Los precios de los alimentos han aumentado significativamente y numerosos ciudadanos denuncian dificultades para acceder a productos básicos.

Escasez de alimentos y medicinas golpea a la población

La situación sanitaria también se ha deteriorado. Cientos de médicos marcharon en La Paz para denunciar la falta de medicamentos e insumos médicos.

La Cámara de la Industria Farmacéutica Boliviana informó que alrededor de 50 toneladas de medicamentos y oxígeno destinados a hospitales permanecen retenidas debido a los bloqueos de rutas.

Según la Defensoría del Pueblo, al menos cuatro personas han fallecido por no recibir atención médica oportuna a causa de las interrupciones en el transporte.

«La carencia de alimentos y la subida exagerada de precios de los pocos alimentos que existen está generando desesperación y una posibilidad de enfrentamiento», alertó Callisaya.

Estado de excepción genera debate en Bolivia

La polémica aumentó luego de que el Congreso eliminara una norma que obligaba al presidente a obtener autorización parlamentaria para declarar un estado de excepción.

La medida permitiría desplegar militares para controlar las protestas y restringir temporalmente libertades como la reunión y la circulación.

Sin embargo, el Defensor del Pueblo considera que esa alternativa no solucionará el conflicto.

«Estamos claros que no soluciona definitivamente los problemas estructurales que vive nuestro país, que están fundamentalmente en la parte económica, pero también en la parte social y política», explicó.

Justicia anula órdenes de captura contra líderes sindicales

En medio de los intentos por abrir una mesa de diálogo, la justicia boliviana anuló las órdenes de detención que pesaban sobre dos importantes dirigentes sindicales acusados de promover las protestas.

El Tribunal de Sentencia Penal Anticorrupción y contra la Violencia hacia las Mujeres Segundo de La Paz dejó sin efecto los mandamientos de aprehensión contra Mario Argollo, máximo dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), y Vicente Salazar, secretario ejecutivo de la Federación Única de Trabajadores Campesinos de La Paz «Túpac Katari».

La revocación de las órdenes de captura era una de las principales condiciones planteadas por los manifestantes para participar en un eventual diálogo con el Gobierno.

Gobierno denuncia intento de desestabilización

El Ejecutivo de Rodrigo Paz sostiene que las movilizaciones buscan alterar el orden democrático y acusa al exmandatario Evo Morales de incentivar las protestas desde la clandestinidad.

Mientras tanto, los bloqueos continúan cercando la ciudad de La Paz, donde la escasez de alimentos, combustibles y medicamentos comienza a generar preocupación creciente entre la población.

Con seis meses en el poder, Rodrigo Paz enfrenta la crisis más compleja de su mandato, en un escenario marcado por dificultades económicas, tensión política y una creciente demanda de soluciones urgentes.

Por Editor