El Gobierno de Nayib Bukele anunció el despliegue de más de 2.000 militares en Haití para apoyar las operaciones de rescate y combatir a las pandillas armadas. La decisión se produce tras la desaparición de cuatro técnicos aeronáuticos salvadoreños y mientras las autoridades haitianas vuelven a aplazar las elecciones presidenciales y legislativas.

El Salvador enviará más de 2.000 soldados a Haití para participar en operaciones de rescate y apoyar las acciones de seguridad contra las pandillas que controlan amplias zonas del país caribeño, informó el miércoles 28 de octubre el Ministerio de Relaciones Exteriores salvadoreño.
El anuncio se produce en un contexto de creciente inseguridad y dificultades para restablecer la normalidad institucional en Haití, donde el consejo electoral anunció un nuevo calendario para los comicios presidenciales y legislativos, cuya primera vuelta quedó fijada para el 18 de julio de 2027.
La decisión del Gobierno salvadoreño llega poco más de una semana después de la desaparición de cuatro técnicos aeronáuticos de ese país. Según los antecedentes difundidos, los trabajadores desaparecieron tras una emboscada contra el vehículo en el que se desplazaban por una zona controlada por pandillas en las afueras de Puerto Príncipe, la capital haitiana.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció una operación para localizarlos y rescatarlos. Desde entonces, cientos de militares salvadoreños han sido desplegados en Haití, aunque las autoridades no han detallado la estructura de mando de la operación, cuánto tiempo permanecerán las tropas en el país ni cuáles serán exactamente sus funciones.
Coordinación con el Gobierno haitiano
El Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador informó que Bukele mantuvo una conversación telefónica con el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, durante la cual se abordó la cooperación en materia de seguridad.
La oficina del jefe de Gobierno haitiano confirmó el contacto y señaló que ambos dirigentes reafirmaron su compromiso de fortalecer la coordinación bilateral y la cooperación operativa en el marco de la Fuerza de Represión de Bandas Criminales, respaldada por Naciones Unidas.
Según el comunicado, la colaboración buscará apoyar las operaciones de rescate y responder a los desafíos de seguridad que enfrenta el país.
Sin embargo, hasta el momento no se ha aclarado si los más de 2.000 soldados salvadoreños se integrarán formalmente a esa fuerza internacional o si desarrollarán sus operaciones bajo una estructura independiente. La oficina de Fils-Aimé no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre este punto.
La definición de ese marco operativo será relevante para determinar cómo se coordinarán las nuevas tropas con las autoridades haitianas y con los efectivos internacionales que ya participan en las tareas de seguridad.
Haití vuelve a aplazar las elecciones
Mientras se prepara el despliegue militar, Haití continúa sin una fecha próxima para recuperar plenamente la normalidad democrática. El país no celebra elecciones desde 2016 y atraviesa una prolongada crisis política agravada por la expansión de las organizaciones criminales armadas.
El último presidente haitiano, Jovenel Moïse, fue asesinado en julio de 2021. Desde entonces, los sucesivos gobiernos de transición han pospuesto los comicios, alegando que la violencia y el control territorial ejercido por las pandillas impiden garantizar una votación segura.
En julio, el consejo electoral había previsto celebrar las elecciones el 13 de diciembre de 2026. Sin embargo, a comienzos de octubre anunció que revisaría el calendario, sin precisar entonces cuándo podrían realizarse.
El nuevo cronograma, publicado el miércoles, establece una primera vuelta de las elecciones presidenciales y legislativas para el 18 de julio de 2027. La segunda vuelta, junto con los comicios locales, quedó programada para el 4 de octubre de ese mismo año.
Las nuevas fechas prolongan la incertidumbre política en un país que busca restablecer sus instituciones y recuperar el control de los territorios afectados por la violencia.
La seguridad, un obstáculo para la transición política
Desde 2024, efectivos extranjeros participan en iniciativas de seguridad respaldadas por Naciones Unidas con el objetivo de apoyar a la policía haitiana, contener la expansión de las pandillas y crear condiciones que permitan celebrar elecciones.
No obstante, la persistencia de los ataques armados y la capacidad de las organizaciones criminales para operar en distintas zonas del país siguen dificultando esos esfuerzos.
La llegada de un contingente salvadoreño de más de 2.000 militares supondría un nuevo refuerzo para las operaciones de seguridad, aunque su alcance dependerá de las funciones que finalmente se le asignen y del mecanismo de coordinación con las fuerzas presentes en Haití.
Por ahora, el Gobierno de El Salvador ha confirmado su intención de ampliar el despliegue, pero siguen pendientes detalles sobre el mando, la duración y el marco institucional de la misión.
La evolución de la operación y las condiciones de seguridad en el país serán factores determinantes para evaluar si el refuerzo militar contribuye a proteger a la población y a crear las condiciones necesarias para avanzar hacia las elecciones previstas para 2027.
