La ONU recomienda a la UNRWA mejorar su neutralidad y asegura que Israel no ha demostrado sus vínculos con Hamás

© UNRWA En lugar de estar llenas de niños aprendiendo, las escuelas de UNRWA convertidas en refugios en la Franja de Gaza están llenas de familias desplazadas, exhaustas, hambrientas, con frío y traumatizadas.

 Informe de Naciones Unidas apunta a «ocho áreas críticas que requieren una mejora inmediata» El documento no pone en duda que la agencia es «indispensable para el desarrollo humano y económico» en Gaza

Un informe de Naciones Unidas sobre la actividad de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) ha concluido que la organización debe mejorar su neutralidad en distintos ámbitos y ha subrayado que Israel no ha aportado pruebas sobre los vínculos con Hamás denunciados por las autoridades israelís el pasado enero.

El documento había sido encargado a una comisión presidida por la exministra de Exteriores francesa Catherine Colonna antes de que Tel Aviv acusara a doce de sus empleados de participar en los ataques terroristas del 7 de octubre junto a Hamás, que mataron a unas 1.200 personas en territorio israelí. Colonna ha especificado en una rueda de prensa que el informe no tenía por cometido verificar estas acusaciones, ya que eso forma parte de otra investigación del Departamento de Asuntos Internos de la ONU.

En concreto, el informe apunta a «ocho áreas críticas que requieren una mejora inmediata«: el compromiso con los donantes, la gobernanza, las estructuras de gestión y supervisión interna, la neutralidad del personal y su comportamiento, la neutralidad de las instalaciones, la neutralidad de la educación, la neutralidad de los sindicatos y el fortalecimiento de la asociación con las agencias de la ONU.

El documento expone que, aunque el marco de neutralidad de la agencia fue diseñado en 2017 y cubre áreas relativas a la actuación de su personal, el uso de medios sociales, la neutralidad de las instalaciones o de sus activos, la revisión realizada por la ONU arroja que «persisten problemas«. Entre ellos, el texto menciona casos de «personal que expresa públicamente opiniones políticas» o libros de texto con «contenido problemático» utilizados en escuelas de UNRWA, entre otros.

La ONU, entre otras cuestiones, determina que la UNRWA debe mejorar su carácter neutral en la selección y actitud de su personal, así como en el uso de sus instalaciones y de sus vehículos, y plantea una mejora de la comunicación entre la agencia y sus donantes para hacerla más transparente. Cada instalación, afirma, se inspeccionará trimestralmente bajo la responsabilidad de la División de Protección de la propia agencia.

Además, recomienda una revisión del contenido de los libros de texto utilizados en el ámbito educativo, así como «prohibir todo discurso de odio, incitación a la violencia y/o referencias antisemitas».

La UNRWA sigue siendo «irremplazable e indispensable»

Pese a las problemáticas señaladas, el informe no pone en duda el carácter «irremplazable e indispensable» de la organización «para el desarrollo humano y económico» de la población de Gaza.

«UNRWA sigue siendo crucial para proporcionar asistencia humanitaria vital y servicios sociales esenciales, incluyendo salud y educación, a los refugiados palestinos en Gaza, Jordania, Líbano, Siria y Cisjordania», indica el informe a lo largo de sus 50 páginas. La agencia, añade, es para muchos «un salvavidas humanitario».

El comisionado general de la UNRWA, Philippe Lazzarini, denunció la semana pasada ante el Consejo de Seguridad de la ONU una campaña «insidiosa» para detener las operaciones de la agencia en Gaza. «Desmantelar la UNRWA tendrá repercusiones duraderas», añadió el responsable de la organización, advirtiendo de que su ausencia traería consigo el empeoramiento de la crisis humanitaria en el enclave palestino.

Desde el pasado 7 de octubre, han muerto en Gaza más de 34.000 personas, la mayoría civiles, según datos del Ministerio de Sanidad de Hamás en la Franja.

«Israel no ha aportado pruebas»

El informe menciona que Israel ha hecho públicas afirmaciones basadas en una lista de personal de la UNRWA que le fue facilitada en marzo, según las cuales «un número significativo» de empleados de la UNRWA son miembros de «organizaciones terroristas» como Hamás. Sin, embargo, señala el texto, «no ha aportado pruebas que lo demuestren«.

En enero, Tel Aviv acusó a doce agentes de la UNRWA de participar en los ataques terroristas del 7 de octubre junto a Hamás. Unas acusaciones que empujaron a países como Estados Unidos, uno de los principales aportadores de la agencia, a suspender su financiación para la organización, que ha avisado de que si no aumentan los fondos entrará en crisis en julio de este año. 

Tras la publicación del documento, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel ha vuelto a cargar contra la UNRWA, asegurando «Hamás está tan infiltrado» en ella que «ya no es posible determinar dónde acaba la UNRWA y dónde empieza Hamás», según un comunicado del portavoz del ministerio, Oren Marmorstein.