La presentadora e influencer egipcia Sarah Khalifa, de 39 años, fue condenada a muerte junto a otras 11 personas por delitos relacionados con la fabricación y tráfico de drogas. El caso ha causado conmoción en Egipto debido a la notoriedad de la comunicadora, que tenía millones de seguidores en redes sociales.

La historia de Sarah Khalifa dio un giro radical en abril de 2025, cuando fue detenida por las autoridades egipcias. Hasta entonces, era conocida principalmente por su trabajo en televisión, sus apariciones públicas y su actividad como influencer, con más de 2,5 millones de seguidores solamente en Instagram.

Ahora, Khalifa enfrenta una condena a muerte.

Según informaron este sábado medios oficiales egipcios, el tribunal penal de El Cairo condenó a la presentadora y a otros 11 acusados por integrar, según la Fiscalía, una organización criminal dedicada a importar sustancias utilizadas para fabricar drogas sintéticas y posteriormente comercializarlas.

El diario estatal Al-Ahram informó que los 12 condenados recibieron la pena de muerte en la horca.

Una investigación que comenzó en 2025

Sarah Khalifa, también empresaria y conductora del programa “Misión difícil”, emitido por el canal privado Al-Mehwar, es conocida por abordar en televisión casos relacionados con seguridad y criminalidad.

De acuerdo con la investigación citada por los medios egipcios, las autoridades la consideran una de las principales responsables de una organización que habría estado integrada por alrededor de 30 personas.

La acusación sostiene que el grupo importaba componentes químicos destinados a la fabricación de drogas sintéticas y que posteriormente distribuía esas sustancias en el mercado egipcio.

Durante los operativos, las autoridades aseguran haber incautado más de 750 kilos de drogas y materias primas, además de herramientas y maquinaria que habrían sido utilizadas en dos departamentos convertidos en laboratorios clandestinos.

También fueron acusados por armas

La causa no se limita a los delitos relacionados con drogas. Los condenados también fueron declarados culpables de posesión y tenencia ilegal de armas de fuego y municiones, según informaron Al-Ahram y otros medios estatales, entre ellos Akhbar Al-Youm.

Las autoridades egipcias sostienen que la producción local de drogas sintéticas había aumentado considerablemente y que la disponibilidad de estas sustancias incluso habría provocado una caída de sus precios en el mercado ilegal.

Sin embargo, todos estos antecedentes corresponden a las acusaciones y conclusiones de la justicia egipcia, mientras que la condena aún puede ser apelada.

Una condena que todavía puede cambiar

En Egipto, el tráfico de drogas puede ser castigado con la pena de muerte. Los condenados tienen, no obstante, la posibilidad de recurrir ante tribunales superiores.

Si la apelación es aceptada, el proceso judicial deberá comenzar nuevamente.

Por ahora, Sarah Khalifa, quien hasta hace poco era una figura reconocida de la televisión y las redes sociales egipcias, se encuentra entre las 12 personas condenadas a muerte en uno de los casos de narcotráfico que mayor repercusión ha tenido en el país en los últimos años.

Por Editor