El Canal de Panamá no descarta reducir nuevamente el número de embarcaciones que pueden atravesar diariamente la vía interoceánica, debido a la disminución de los niveles de agua provocada por la sequía asociada al fenómeno de El Niño.

La administración del Canal de Panamá advirtió que podrían adoptarse nuevas restricciones al tránsito de buques si las condiciones de sequía no mejoran durante los próximos meses.

Actualmente, la vía interoceánica se encuentra reduciendo progresivamente su capacidad máxima de tránsito. El límite, que anteriormente alcanzaba las 36 embarcaciones diarias, disminuirá hasta 32 buques por día a partir del 15 de septiembre.

La administradora del Canal, Ilya Espino de Marotta, señaló que no se descarta una reducción adicional si persiste la falta de precipitaciones.

Según declaraciones recogidas por AFP, Espino de Marotta estimó que durante febrero o marzo podría ser necesario reducir los cupos hasta alrededor de 29 tránsitos diarios, aunque descartó, por ahora, volver a los niveles más restrictivos registrados durante la crisis de 2023.

El agua, un factor clave para el funcionamiento del Canal

El Canal de Panamá depende principalmente del agua de lluvia almacenada en los lagos artificiales de Gatún y Alhajuela, que permiten el funcionamiento de las esclusas utilizadas por las embarcaciones durante su tránsito entre los océanos Atlántico y Pacífico.

La prolongada sequía ha reducido los niveles de estos reservorios, generando nuevamente preocupación sobre la capacidad de la vía para mantener su operación habitual.

La situación ya había obligado a implementar importantes restricciones en 2023. En ese momento, el número de tránsitos diarios llegó a reducirse desde 38 hasta 22 embarcaciones, debido a los bajos niveles de los lagos.

La actual administración sostiene que, pese al escenario climático, no espera llegar nuevamente a esos niveles de restricción.

También disminuye el calado máximo

Las limitaciones no solo afectan al número de barcos que pueden atravesar diariamente el Canal. También se está reduciendo de manera progresiva el calado máximo permitido, es decir, la profundidad máxima que pueden alcanzar los buques bajo el agua para transitar por la vía.

El límite pasará de 15,24 a 14,63 metros, una medida que puede afectar especialmente a embarcaciones de gran tamaño y a la cantidad de carga que pueden transportar.

El Canal de Panamá constituye una de las principales rutas del comercio marítimo internacional y permite reducir considerablemente las distancias entre los océanos Atlántico y Pacífico.

Estados Unidos y China se encuentran entre sus principales usuarios, mientras que por esta vía circula aproximadamente el 5% del comercio marítimo mundial.

La evolución de los niveles de agua durante los próximos meses será determinante para establecer si las actuales restricciones son suficientes o si la administración del Canal deberá aplicar nuevas medidas para garantizar su funcionamiento.

Por Editor