La Región del Biobío enfrenta una de las emergencias más graves de los últimos años producto de los incendios forestales que afectan al sur de Chile. De acuerdo con el último balance oficial, 19 personas han fallecido en la región, mientras que más de 1.500 personas se encuentran damnificadas, con cientos de viviendas destruidas.

Los incendios se iniciaron la tarde del sábado, en pleno verano austral, en un contexto de altas temperaturas, fuertes vientos y baja humedad, condiciones que facilitaron su rápida propagación hacia zonas habitadas durante la madrugada.

Una de las comunas más afectadas es Penco, donde preliminarmente se han quemado cerca de 5.000 hectáreas, según informó la Corporación Nacional Forestal (CONAF). Diversos sectores residenciales resultaron dañados o completamente destruidos, obligando a evacuaciones masivas.

Ante la magnitud del desastre, el presidente Gabriel Boric decretó estado de catástrofe para la Región del Biobío, medida que permite el despliegue de las Fuerzas Armadas para apoyar las labores de evacuación, resguardo del orden público y combate de los incendios forestales.

Tras el Comité de Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID) nacional, el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, confirmó que el total de personas fallecidas a nivel nacional asciende a 19, de las cuales 18 corresponden al Biobío. Además, detalló que la emergencia corresponde a un evento extremo, comparable en intensidad a los grandes incendios registrados en 2017, 2023 y 2024.

El balance preliminar en la región da cuenta de:

  • 19 personas fallecidas
  • Más de 1.500 personas damnificadas
  • 630 personas albergadas en 9 albergues habilitados
  • 325 viviendas destruidas
  • Más de 1.100 viviendas en evaluación

El gobernador regional del Biobío, Sergio Giacaman, calificó la situación como una catástrofe de magnitud histórica, comparable al terremoto de 2010, debido al impacto humano y material provocado por los incendios.

Según informó el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), la Región del Biobío se mantiene bajo alerta roja, con al menos siete incendios activos en combate, apoyados por brigadas terrestres, medios aéreos de CONAF y recursos del sector privado.

Las autoridades reiteraron el llamado a la población a respetar las órdenes de evacuación, evitar conductas de riesgo y mantenerse informados a través de los canales oficiales, mientras continúan las labores de control del fuego y evaluación de daños en una de las emergencias más devastadoras que ha enfrentado la región en los últimos años.

Por Editor