
Un atentado terrorista ocurrido la tarde del domingo en la icónica playa de Bondi, en Sídney, Australia, dejó al menos 16 personas fallecidas y 29 heridas, según confirmaron las autoridades del estado de Nueva Gales del Sur. El ataque tuvo como objetivo un evento de la comunidad judía que celebraba el inicio de la festividad de Janucá.
El tiroteo se produjo durante la actividad denominada “Chanukah by the Sea”, organizada por el centro judío Chabad de Bondi, que reunía a cientos de personas en uno de los balnearios más concurridos del país. De acuerdo con la policía, los autores del ataque fueron un padre y su hijo, de 50 y 24 años, respectivamente.
Uno de los atacantes murió tras ser abatido por la policía, mientras que el segundo fue detenido y permanece en estado crítico. El comisionado policial Mal Lanyon informó además del hallazgo de un artefacto explosivo improvisado en un vehículo vinculado al agresor fallecido.
El saldo preliminar incluye 29 personas heridas, entre ellas dos funcionarios policiales, quienes fueron trasladados a distintos centros asistenciales de Sídney. Los servicios de emergencia recibieron las primeras llamadas cerca de las 18:47 horas locales, lo que activó un amplio operativo de seguridad.
El primer ministro del estado, Chris Minns, señaló que “este ataque fue diseñado para golpear a la comunidad judía de Sídney”, razón por la cual el hecho fue oficialmente catalogado como acto terrorista. En tanto, el primer ministro australiano, Anthony Albanese, calificó lo ocurrido como “impactante y estremecedor”, expresando sus condolencias a las víctimas y sus familias.
Testigos relataron escenas de pánico y caos en la playa. “Fueron varios minutos de disparos constantes”, señaló a la AFP Camilo Díaz, un estudiante chileno que se encontraba en el lugar al momento del ataque.
Desde Israel, el presidente Isaac Herzog condenó el atentado, calificándolo como un “cruel ataque contra judíos” y llamó a reforzar la lucha contra el antisemitismo a nivel global.
Durante la noche, la policía australiana realizó allanamientos en los sectores de Bonnyrigg y Campsie, al suroeste de Sídney, lugares vinculados al origen y estadía de los atacantes. Las autoridades indicaron que no existe una amenaza activa, aunque solicitaron a la población evitar el sector mientras continúan las diligencias.
Bondi Beach es uno de los destinos turísticos más visitados de Australia, lo que incrementa el impacto y la conmoción internacional provocada por este ataque.
