Tres veces intentó llegar a la Presidencia de Chile el líder del Partido Republicano José Antonio Kast. Para él, la tercera fue la vencida. El político conservador, hijo de inmigrantes alemanes y admirador de Jair Bolsonaro y Donald Trump, se acerca a su electorado con un álbum de música y una base programática que promete la restauración de los valores tradicionales.

Chile vivió este domingo un giro político significativo. Con una ventaja cercana a los 20 puntos, el candidato del Partido Republicano, José Antonio Kast, fue electo como el nuevo presidente de la República, tras imponerse de manera contundente en la segunda vuelta presidencial frente a la candidata del oficialismo, Jeannette Jara.
Según los primeros datos oficiales, y con poco más de un 30% de las mesas escrutadas, el resultado fue catalogado como irreversible. La propia candidata oficialista ya se comunicó con Kast para felicitarlo por su triunfo, reconociendo la derrota en el balotaje.
José Antonio Kast obtuvo un 58,6% de los votos, mientras que Jeannette Jara alcanzó un 41,4%. En tanto, los votos nulos representaron un 5,9% de los sufragios y los blancos un 1,1%, en una elección marcada por una amplia diferencia entre ambas candidaturas.
Un vuelco electoral contundente
El resultado refleja un vuelco respecto de la primera vuelta, realizada el pasado 16 de noviembre, donde Jeannette Jara había superado a Kast por cerca de tres puntos porcentuales (26,85% frente a 23,92%). Sin embargo, en el balotaje el abanderado republicano logró sumar más de 34 puntos, consolidando una de las victorias más amplias desde el retorno a la democracia, solo superada por el triunfo de Michelle Bachelet en 2014 frente a Evelyn Matthei.
Conforme avanzó el conteo, Kast incluso superó el 59% de las preferencias. Con cerca de un cuarto de las mesas escrutadas, el candidato de la derecha alcanzaba un 59,83%, frente al 40,17% de la carta oficialista, confirmando la tendencia proyectada durante toda la jornada.
Encuestas anticiparon el resultado
Las principales encuestas ya habían anticipado este escenario. La última medición de Plaza Pública Cadem, publicada el 29 de noviembre, otorgaba a Kast un 58% de las preferencias, frente al 42% de Jara. En tanto, Pulso Ciudadano proyectaba un 58,9% para el candidato republicano y un 41,1% para la representante del oficialismo.
A estas cifras se sumaron estudios del Panel Ciudadano de la Universidad del Desarrollo, que estimaban incluso un respaldo cercano al 61% para Kast. La explicación común entre las encuestadoras fue el traspaso de votos de los candidatos que no pasaron a segunda vuelta —cerca del 30% del electorado—, que mayoritariamente se inclinaron por la opción republicana.
Una elección con voto obligatorio
Este balotaje marcó además la primera elección presidencial en Chile con voto obligatorio, convocando a casi 16 millones de personas habilitadas para sufragar. La alta participación fue uno de los factores clave en el desenlace electoral y en la magnitud de la diferencia entre ambos candidatos.
Otro elemento distintivo del proceso fue que tanto Kast como Jara se ubicaron fuera del centro político tradicional que dominó la escena chilena durante las últimas dos décadas, evidenciando un escenario de polarización y reconfiguración del mapa político nacional.
¿Quién es José Antonio Kast?
José Antonio Kast es el menor de diez hermanos e hijo de migrantes alemanes que llegaron a Chile a fines de la década de 1950, estableciéndose en la comuna de Paine. Está casado desde 1991 con la abogada María Pía Adriasola y es padre de nueve hijos, una dimensión familiar que ha sido parte central de su identidad pública y política.
Su vínculo con la política comenzó tempranamente. A fines de los años 80 fue candidato a la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica, donde conoció a Jaime Guzmán y se identificó con el gremialismo, participando incluso en la Franja del Sí durante el plebiscito de 1988.
En su trayectoria parlamentaria, Kast fue diputado por la UDI durante cuatro períodos consecutivos, ejerciendo como jefe de bancada y secretario general del partido. Sin embargo, en 2016 renunció a la colectividad tras más de 20 años de militancia, señalando que sus ideas ya no tenían cabida en el partido.
En 2017 inició su primera candidatura presidencial como independiente y, en 2019, formalizó la creación del Partido Republicano, con un discurso crítico del populismo y distante de Chile Vamos. En la elección presidencial de 2021 obtuvo más de tres millones de votos, aunque fue derrotado en segunda vuelta por Gabriel Boric.
Este año, tras ser proclamado nuevamente como candidato, Kast logró consolidar su liderazgo, capitalizando el descontento ciudadano y las demandas de orden, seguridad y crecimiento económico, sellando así su llegada a La Moneda.
Nuevo ciclo político
José Antonio Kast asumirá la presidencia durante el mes de marzo, iniciando un mandato que se extenderá hasta 2030. Con su triunfo, Chile inicia una nueva etapa política, marcada por un claro viraje hacia la derecha, altas expectativas ciudadanas y múltiples desafíos en materias de seguridad, economía y gobernabilidad.
El país abre así un nuevo capítulo en su historia reciente, en un contexto de cambio profundo y redefinición del rumbo político nacional.
