
La compañía Elenka presenta “Monólogo de una Marioneta”, una obra que nace desde la fragilidad, la introspección y el deseo profundo de libertad. Más que un texto teatral, es un espejo emocional que nos invita a observar los hilos invisibles que nos mueven, nos condicionan y moldean nuestra identidad. Ensayada actualmente en el Dojo Teatral de la comuna de La Reina, espacio que les ha abierto las puertas en el marco del Programa de Residencias, la obra avanza con un equipo agradecido y comprometido con una propuesta escénica intensa y profundamente humana.
Una crítica social desde los hilos que no vemos
En su centro, “Monólogo de una Marioneta” plantea una crítica social clara: la manipulación como parte estructural de la vida cotidiana. La obra expone cómo normas, expectativas y presiones externas nos mueven de manera silenciosa, casi automática. La marioneta, protagonista y símbolo de este proceso, refleja una sociedad que controla, dicta y limita sin que siempre lo notemos.
El montaje denuncia estas estructuras invisibles y nos recuerda la urgencia de romper con ellas para recuperar la propia voz.
La iluminación: el alma del monólogo
La iluminación juega un rol fundamental. A través de cambios de color, sombras y variaciones de intensidad, se revelan los estados emocionales de la marioneta: su miedo, su atrapamiento, sus momentos de claridad y su incipiente libertad. Cada gesto lumínico acompaña el despertar del personaje, permitiendo que el público viva su vulnerabilidad y su búsqueda desde la intimidad.
El mensaje: despertar, elegir y comenzar de nuevo
La obra deja un llamado profundo:
Siempre existe un momento para despertar, para preguntarse de dónde vienen nuestros movimientos y para atrevernos a vivir desde lo auténtico.
Es un recordatorio de que incluso después de una vida guiada por otros, todavía es posible empezar de nuevo.
Una marioneta que nos representa a todos
El personaje central nace inspirado en una amiga cercana de la dramaturga, pero también posee trazos de la propia creadora. Con el tiempo, la marioneta se convirtió en una metáfora universal: la del individuo, el artista, el niño interior… y, en definitiva, de todos nosotros.
Porque, como dice la autora, “al final todos somos una marioneta del sistema”.
El público: entre la emoción, la ternura y el llamado a mirarse
La obra busca conmover e inquietar, dejando esa sensación íntima de “esto me habló a mí”.
El público debería irse pensando en sus propios hilos, en esas acciones que repetimos por miedo o costumbre.
Pero también debería marcharse con un eco de ternura: la marioneta, pese a su dolor, es profundamente humana, y su camino hacia la libertad deja entreabierta una puerta para que cada espectador piense su vida con más verdad.
Los temas: poder, identidad, libertad e injusticia
“Monólogo de una Marioneta” aborda una mezcla potente de dimensiones emocionales y sociales:
- La libertad y el despertar de quien empieza a cuestionar el control externo.
- El poder, entendido como esa fuerza que moldea la vida ajena.
- La identidad, que emerge cuando dejamos de obedecer.
- La vulnerabilidad, expuesta desde un lugar frágil pero valiente.
- Una injusticia silenciosa, la de una vida vivida para otros.
El conflicto central: obedecer o elegir
La marioneta se mueve entre lo impuesto y lo que realmente siente. Ese tironeo interno constituye el conflicto esencial de la obra:
seguir siendo un objeto que obedece o convertirse en un ser que elige.
Es en ese cruce donde nacen la rabia, el miedo, el dolor… y, por primera vez, la chispa de libertad.
Un origen íntimo y un camino que recién empieza
El texto nació como una carta de apoyo, algo íntimo y personal que, al ser leído, impulsó a transformarlo en un monólogo. Hoy, la directora mira hacia atrás y le diría a esa primera marioneta imaginada:
“Gracias por cruzarte en mi camino, por mostrarme tus heridas y por tratar de cortar los hilos.”
¿Y hacia el futuro? La compañía sueña con que en cinco años la obra llegue a más personas y cruce fronteras. Incluso contemplan un eventual salto al audiovisual, aunque no es una prioridad inmediata.
“Monólogo de una Marioneta” es Dirigida por : María José Sobrino Flaviana Franccini ,
Dramaturgia: María José Sobrino
Elenco: Jonney Rey Cristina Aoi
Movimiento: Sujey Garín
Diseño: Constanza Jara
Audiovisual: Axel Valenzuela
“Monólogos de una Marioneta” se desarrolla gracias al valioso apoyo del Dojo Teatral de La Reina
