El pontífice reiteró que la pena capital atenta contra la dignidad humana, mientras crecen las críticas en Estados Unidos al anuncio de retransmitir el fusilamiento de Nidal Malik Hasan, condenado por la matanza de Fort Hood en 2009.

El papa León XIV afirmó que la pena de muerte es “inadmisible” por constituir un ataque contra la dignidad humana, en una declaración difundida con motivo del Día Mundial contra la Pena de Muerte, celebrado el sábado. Sus palabras coinciden con la controversia generada en Estados Unidos por los planes de transmitir en directo la ejecución por fusilamiento de un exmilitar condenado por un tiroteo masivo.
En un mensaje publicado en la red social X, el pontífice sostuvo que es posible proteger el bien común y garantizar la justicia sin recurrir a la pena capital. También destacó la existencia de sistemas de detención capaces de proteger a la sociedad sin eliminar por completo la posibilidad de rehabilitación de los condenados.
“La pena de muerte es inadmisible porque constituye un ataque a la inviolabilidad y la dignidad de la persona”, escribió León XIV.
La declaración se produjo después de que el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, anunciara que la ejecución de Nidal Malik Hasan, prevista para el 3 de diciembre, sería transmitida en directo. Hasan fue declarado culpable de asesinar a 13 personas y herir a otras 32 durante un tiroteo ocurrido en 2009 en la base militar de Fort Hood, en Texas.
El papa no se refirió específicamente a este caso en su publicación. Sin embargo, el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, ya había cuestionado la iniciativa. En declaraciones a Vatican News, calificó de “inaceptable” el plan de retransmitir la ejecución.
Rechazo político a la retransmisión
La propuesta ha generado críticas entre representantes de distintos sectores políticos estadounidenses, incluidos legisladores que respaldan la condena a muerte de Hasan, pero rechazan la posibilidad de exhibir públicamente su ejecución.
El representante republicano Austin Scott manifestó su apoyo a la ejecución, aunque cuestionó la decisión de transmitirla en directo. “Transmitir ejecuciones en directo es lo que hacen los yihadistas. Estados Unidos es mejor que eso”, afirmó.
Por su parte, el senador demócrata Mark Kelly, integrante del Comité de Servicios Armados del Senado, sostuvo que Hasan debe responder ante la justicia, pero expresó su rechazo a las ejecuciones públicas. Según señaló, este tipo de prácticas se asocia con países y grupos como Irán y los talibanes, y planteó dudas sobre la imagen que proyectaría Estados Unidos al adoptar una medida semejante.
El anuncio del Pentágono también generó interrogantes dentro de la propia Administración. Aunque un funcionario del Departamento de Defensa confirmó los planes el jueves, el vicepresidente JD Vance expresó dudas al día siguiente sobre si la transmisión finalmente se realizaría.
Vance, quien profesa la fe católica, dijo a periodistas que no vería la retransmisión en caso de que se llevara a cabo.
La postura de la Iglesia católica
La posición expresada por León XIV se enmarca en la doctrina actual de la Iglesia católica sobre la pena capital. En 2018, durante el pontificado de Francisco, se modificó el Catecismo para establecer que la pena de muerte es inadmisible, al considerar que atenta contra la dignidad humana.
La formulación anterior contemplaba la posibilidad de recurrir a ella en circunstancias excepcionales, cuando se considerara el único medio eficaz para defender vidas humanas frente a un agresor.
El debate sobre la pena capital vuelve así a situarse en el centro de la discusión pública estadounidense, entre quienes defienden su aplicación como castigo por delitos graves y quienes cuestionan tanto su legitimidad como las condiciones en que se ejecuta.
A la controversia por la retransmisión anunciada se suma el caso de Christa Pike, una condenada a muerte en Tennessee que, según sus abogados, sobrevivió a un intento fallido de ejecución mediante inyección letal el mes pasado.
Los casos han reavivado las críticas sobre la aplicación de la pena capital y sus implicaciones éticas, jurídicas y humanas.
