Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió Colombia durante la mañana de este lunes 10 de agosto, dejando al menos 111 muertos, 87 heridos y decenas de personas desaparecidas, según el balance preliminar entregado por el Gobierno. El epicentro se ubicó en San José del Palmar, en el departamento del Chocó. Quibdó, Cali, Pereira y Manizales concentran los daños más graves.

Colombia enfrenta una de sus mayores emergencias sísmicas de los últimos años. El fuerte terremoto registrado a las 7:34 de la mañana sorprendió a millones de personas y provocó daños en viviendas, hospitales, edificios públicos, infraestructura vial y aeropuertos.
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) informó inicialmente una magnitud de 6,7, pero posteriormente corrigió el registro a 7,4, con una profundidad estimada de 96 kilómetros.
De acuerdo con el organismo, se trata del sismo de mayor magnitud registrado en Colombia durante la última década. El movimiento también fue percibido en sectores de Ecuador, Panamá y Venezuela.
El Gobierno declaró el desastre nacional ante la magnitud de la emergencia.
El balance preliminar entregado durante el mediodía contabilizaba 111 personas fallecidas, 87 heridas, 1.575 viviendas afectadas y 61 edificios colapsados. Además, seis aeropuertos permanecían fuera de operación.
La cifra de desaparecidos todavía es incierta. Mientras medios locales hablaban de cerca de un centenar de personas sin localizar, autoridades de Pereira reportaban preliminarmente unos 30 desaparecidos.
Quibdó: el epicentro de la emergencia golpea al departamento más vulnerable
A poco más de 100 kilómetros del epicentro se encuentra Quibdó, capital del Chocó y una de las ciudades más afectadas por la emergencia.
El departamento enfrenta además una situación social especialmente compleja. El Chocó registra una pobreza monetaria departamental cercana al 69,9%, mientras que Quibdó alcanzó un 59,6% en 2024, convirtiéndose en la ciudad con mayor pobreza monetaria de Colombia.
La gobernadora Nubia Carolina Córdoba-Curi informó en uno de sus reportes que en el departamento había nueve personas fallecidas y más de 80 heridas.
Los sectores de Medrano y Carrasquilla se encontraban entre los puntos más críticos. En esta última zona colapsó un edificio de cuatro pisos, con personas que quedaron atrapadas entre los escombros.
Los cortes de electricidad y de internet dificultaron durante varias horas las comunicaciones y retrasaron la evaluación completa de los daños.
Cali: edificios colapsados y hospitales evacuados
Cali, una de las principales ciudades del país y la gran urbe más cercana al área de la catástrofe, también sufrió importantes daños.
El alcalde Alejandro Eder informó durante la jornada que el número de estructuras colapsadas había aumentado desde una primera estimación de 20 hasta 30 edificaciones, algunas de ellas con personas atrapadas.
El mandatario solicitó apoyo a Bogotá, Medellín y al Gobierno nacional para reforzar las labores de rescate.
Uno de los principales focos de preocupación se concentró en la infraestructura sanitaria. Parte del Hospital Universitario del Valle, uno de los principales centros médicos de la región, sufrió un colapso parcial.
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, informó que al menos cinco pacientes de cuidados intensivos permanecían bajo los escombros.
En total, al menos siete instituciones de salud fueron cerradas o evacuadas debido a daños estructurales, complicando todavía más la atención de los numerosos heridos provocados por el terremoto.
Reportes preliminares señalaban además cuatro fallecidos en Cali, aunque las autoridades advertían que el número podía aumentar a medida que avanzaran las labores de búsqueda.
Pereira: la ciudad que concentra la mayor cantidad de víctimas
En Pereira, capital de Risaralda, la emergencia adquirió una dimensión especialmente grave.
El alcalde Mauricio Salazar informó inicialmente de 18 fallecidos, pero posteriormente el balance aumentó a 40 víctimas entre Pereira y el vecino municipio de La Virginia. Horas más tarde, autoridades policiales manejaban una cifra preliminar de hasta 47 muertos.
La ciudad registraba además alrededor de 30 personas desaparecidas.
Uno de los lugares más afectados fue el Aeropuerto Internacional Matecaña, donde parte del techo se desprendió sobre una zona con pasajeros. Tres personas murieron en ese sector.
El sistema de transporte Megacable también quedó paralizado, con pasajeros atrapados temporalmente en algunas góndolas. Las labores de rescate se desarrollaban mientras los equipos de emergencia concentraban sus esfuerzos en localizar sobrevivientes bajo los escombros.
El recuerdo del terremoto de 1999 volvió a instalarse en el Eje Cafetero. Aquel sismo, de magnitud 6,2 y con epicentro en Córdoba, Quindío, provocó 1.185 muertos y más de 8.500 heridos en la región. En Pereira fallecieron al menos 17 personas.
Manizales: daños en la catedral y riesgo de deslizamientos
En Manizales, capital de Caldas, el terremoto también dejó una estela de destrucción.
La ciudad, ubicada a unos 2.150 metros sobre el nivel del mar y construida sobre las laderas de la cordillera Central, enfrenta además un riesgo elevado de deslizamientos después de movimientos sísmicos de gran intensidad.
El alcalde Jorge Eduardo Rojas confirmó tres fallecidos, más de 12 edificios parcial o totalmente destruidos y más de 20 viviendas afectadas.
Una de las imágenes más impactantes de la jornada se produjo en la Catedral Basílica Metropolitana de Manizales, donde una de sus torres cedió y cayó hacia el interior del templo.
También se reportaron daños en edificios de la Gobernación, el Palacio de Justicia y sectores del centro histórico. Las tres líneas del cable aéreo de la ciudad quedaron fuera de servicio.
El terremoto más fuerte de Colombia en una década
La magnitud del movimiento telúrico convirtió rápidamente la emergencia en una crisis nacional.
El terremoto fue percibido en numerosas regiones de Colombia y también en zonas de Ecuador, Panamá y Venezuela.
Testigos describieron momentos de pánico en ciudades donde edificios enteros comenzaron a moverse y algunas estructuras terminaron colapsando.
Carlos Valverde, residente en Cali, relató que el movimiento “duró muchísimo y se sintió muy duro”.
“Muchas estructuras en Cali cayeron y la situación está muy difícil; la gente apenas está calmándose un poquito de lo angustiante que fue la situación”, relató.
Mientras continúan las labores de rescate, las autoridades trabajan en actualizar el número de víctimas y determinar la magnitud real de los daños.
Colombia permanece en estado de emergencia mientras cientos de equipos de rescate buscan sobrevivientes entre los escombros.
