
El acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea volvió a postergarse, aunque ambas partes mantienen el optimismo de que pueda concretarse durante el mes de enero. Así lo reflejaron declaraciones de autoridades sudamericanas y europeas tras una serie de reuniones realizadas en la ciudad brasileña de Foz do Iguaçu.
“Estamos dispuestos a avanzar, entendiendo que Europa tiene sus plazos para cumplir las cuestiones institucionales internas, pero al mismo tiempo los plazos no son infinitos”, afirmó este viernes el canciller paraguayo, Rubén Ramírez, luego de reunirse con sus pares del Mercosur.
Desde Bruselas, una fuente de la Comisión Europea y dos diplomáticos señalaron que la nueva fecha tentativa para la firma del acuerdo sería el 12 de enero en Paraguay, país que asumirá la presidencia pro témpore del bloque sudamericano este sábado.
Lula pide “coraje” a la Unión Europea
En el marco de la cumbre del Mercosur, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, hizo un llamado directo a los líderes europeos para avanzar sin más dilaciones.
“Sin voluntad política y coraje de los dirigentes no será posible concluir una negociación que ya se arrastra desde hace 26 años”, sostuvo Lula, en referencia al tratado de libre comercio cuya firma estaba inicialmente prevista para este fin de semana.
El mandatario brasileño expresó su confianza en que el acuerdo se concrete finalmente en enero, tal como lo indicó la Comisión Europea el jueves, aunque advirtió que el Mercosur ya está explorando otros caminos.
“Mientras tanto, el Mercosur seguirá trabajando con otros socios”, señaló Lula, mencionando acercamientos con Canadá, Emiratos Árabes Unidos e India.
Falta de comunicación oficial
El canciller paraguayo aseguró que, hasta ahora, no existe una notificación formal por parte de la Unión Europea sobre la nueva fecha.
“Leí esta información en los medios. Hablé con el canciller brasileño Mauro Vieira y él tampoco ha recibido ninguna comunicación oficial”, afirmó Ramírez.
El bloque sudamericano —integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— negocia con la Unión Europea desde hace un cuarto de siglo. De concretarse, el acuerdo daría origen a la mayor zona de libre comercio del mundo.
Oposición agrícola en Europa
Uno de los principales obstáculos sigue siendo la resistencia de sectores agrícolas, especialmente en Francia e Italia, que temen la llegada de productos del Mercosur como carne, arroz, miel o soja, considerados más competitivos por normas de producción menos estrictas.
Pese a ello, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se mostró “confiada” en cerrar el acuerdo en enero. Desde Alemania, un portavoz del gobierno aseguró que “la cuestión ya no es si el acuerdo se firmará, sino cuándo”.
España y los países nórdicos también respaldan la firma del pacto, que permitiría a la Unión Europea exportar más vehículos, maquinaria, vinos y licores a Sudamérica.
Tensiones políticas y protestas
Lula reveló además que la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, le pidió “paciencia” para avanzar en el acuerdo, una solicitud que transmitirá al resto de los presidentes del Mercosur.
Desde Argentina, el canciller Pablo Quirno planteó la necesidad de “revisar las prioridades de relacionamiento externo del Mercosur y avanzar hacia bilateralidades más ágiles y con resultados concretos”.
Una fuente del gobierno brasileño señaló a AFP que en Francia “hay algo más allá de lo racional” que dificulta la firma, en medio de un complejo escenario político interno. Este viernes, decenas de agricultores franceses se manifestaron frente a la residencia de playa del presidente Emmanuel Macron, arrojando estiércol en señal de protesta contra el acuerdo comercial, entre otras demandas.
